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Diseñado
por Jonathan Sarfati, Ph.D., F.M.
Introducción
Una breve historia del diseño
El argumento del Diseño tiene una historia larga y remarcable.
Durante milenios los filósofos han usado el diseño de la vida y del
universo como evidencia de un Diseñador.
Dado que la vida se originó en un pasado remoto, la ciencia experimental
no puede observar directamente su diseño o su supuesta evolución.
Pero es lógico suponer que la evolución o la creación han producido
ciertos efectos que podemos observar hoy. Este capítulo trata sobre los criterios
que usamos en nuestra vida cotidiana para determinar si algo ha sido diseñado,
y aplica estos criterios a los seres vivos.
Argumento del diseño al diseñador
Muchos filósofos han sostenido que el mundo viviente muestra evidencias de
diseño, las cuales apuntan a uno o más diseñadores. Esto se
conoce como el argumento teleológico.
Platón y Aristóteles1
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Plato
Platón (428–348 a. C.) afirmaba que hay dos cosas que «hacen
que los hombres crean en los dioses», una basada en el alma, y la otra basada
en el «orden y movimiento de las estrellas, y de todas las cosas bajo el dominio
de la mente que ordenó el universo.2»
Su mayor discípulo, Aristóteles (384–322 a. C.)3 argumentado a partir del orden en las estrellas
sostenía que debe haber habido un «Primer Promotor Inmutable que es
Dios, un ser excelso, viviente, inteligente, incorpóreo, eterno el cual es
la fuente de orden en el cosmos.1»
Cicerón
El orador y político romano Marco Tulio Cicerón (106–43 a. C.)
en su libro De Natura Deorum (Sobre la Naturaleza de los dioses), usa enérgicamente
los argumentos del diseño contra de la concepción evolucionista de
Epicuro (341–270 a. C.). Epicuro enseñaba que todas las cosas se forman
por las colisiones aleatorias de las partículas, las cuales podrían
formar, incluso algo tan hermoso como el mundo. Cicerón respondió
que esto es semejante a creer que si lanzáramos al suelo las letras del alfabeto
con la suficiente frecuencia, deberíamos componer los Anales de Ennio. Y
señaló que si las colisiones aleatorias de partículas podían
crear un mundo, ¿por qué no podían construir objetos mucho
menos difíciles, como una columnata, un templo, una casa o una ciudad, los
cuales sin duda alguna fueron diseñados?
El Apóstol Pablo
Uno de los escritos más famosos de Pablo sobre el tema del Diseñador
se halla en Romanos 1:20
«Porque las cosas invisibles de Él, su eterno poder y deidad, se hacen
claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio
de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.»
Maestros de la Iglesia
El antiguo apologeta latino Minucio Félix (siglo III d. C.) abogó
por el diseño en su obra Octavius. Esta obra está escrita
en forma de un diálogo entre un cristiano y un pagano y tiene muchas similitudes
con los escritos de Cicerón. Gregorio Nacianceno el Teólogo (329–389)
utiliza argumentos de diseño. Pero uno de los más conocidos es Tomás
de Aquino (1225–1274), quien postuló «cinco vías»,
o lo que él consideraba cinco pruebas de la existencia de Dios en su Suma
Teológica:
«La quinta vía se basa en el gobierno del mundo: Vemos que algunas
cosas que carecen de conocimiento, esto es, los cuerpos naturales, actúan
alcanzando un fin. Y esto se pone de manifiesto porque actúan siempre, o
casi siempre, de la misma forma, con el propósito de obtener el mejor resultado.
Por lo tanto, es evidente que alcanzan su fin, no por casualidad, sino intencionadamente.
Ahora bien, algo que carece de conocimiento no puede avanzar hacia un fin, a menos
que sea dirigido por un ser dotado de conocimiento e inteligencia, como la flecha
que es dirigida por el arquero. Por lo tanto, existe un ser inteligente causante
de que todas las cosas naturales se dirijan a su fin, y a este ser le llamamos Dios.»
Sir Isaac Newton
Isaac Newton (1642–1727), a quien se le considera como el mayor científico
de todos los tiempos escribió más acerca de teología que de
ciencia. Por ejemplo, escribió:
Este excelso sistema compuesto por el Sol, los planetas, y cometas, sólo
puede provenir del consejo y dominio de un Ser inteligente… Este Ser gobierna
todas las cosas, no como el alma del mundo, sino como el Señor sobre todo,
y en razón de su dominio suele ser llamado «Señor Dios»
Παντοκράτωρ [Pantocrátor]
o «Regente Universal»… El Dios Supremo es un Ser eterno, infinito,
absolutamente perfecto.4»
«Oponerse a la piedad es profesar el ateísmo y practicar la idolatría.
El ateísmo es tan insensato y odioso para la humanidad que nunca tuvo muchos
profesores.5»
William Paley
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William Paley
El inglés William Paley (1743–1805) fue un renombrado defensor del
diseño, escribió su conocido tratado Teología Natural
en 1804. Su argumento más conocido trata de alguien que encuentra un reloj
mientras camina por un campo estéril.
Observando en su totalidad la intrincada maquinaria y cómo se halla dispuesta
de la forma correcta, la única conclusión lógica es que tuvo
un autor que «entendió su construcción y diseñó
su utilización». Paley también argumentó que el ojo fue
diseñado, comparándolo con instrumentos ópticos diseñados,
como los telescopios y los microscopios.
Este libro fue lectura obligatoria en las universidades británicas durante
varias décadas, y ejerció una gran influencia durante muchas generaciones.6
El filósofo de la ciencia Elliot Sober, contrario a la teoría del
diseño, lo resume así:
«Antes de Darwin, algunos de los mejores y más brillantes talentos,
tanto en la filosofía como en la ciencia defendieron que la adaptabilidad
de los organismos sólo puede explicarse por la hipótesis de que los
organismos son el producto de un diseño inteligente. El argumento del diseño,
es una línea de razonamiento que vale la pena valorar como un objeto de auténtica
belleza intelectual. No fue la fantasía de algunos chiflados, sino el fruto
de genios creativos.7»
Críticos
David Hume
Muchos sostienen que el argumento de Paley fue refutado por el filósofo escocés
David Hume (1711–1776) en su libro Diálogos Sobre la Religión
Natural publicado en 1779. Sin embargo, la obra de Paley fue escrita casi
30 años después de Hume, y según Frederick Ferré,
el argumento de Paley no se ve afectado por la mayoría de las objeciones
de Hume.8 Además,
Filón, el personaje usado por Hume para encarnar su propias opiniones en
contra del argumento del diseño de Cleantes, al final está de acuerdo
en que el argumento del diseño es contundente.
Charles Darwin y Alfred Russel Wallace
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Charles Darwin, 1854
Incluso algunos ardientes ateos como Richard Dawkins están de acuerdo en
que la respuesta de Hume era insuficiente porque no consigue proponer una alternativa
para el origen de la complejidad. Pero Darwin (1809–1882)9 y Wallace10,11 adoptaron una idea hallada
en los escritos de Paley y desarrollada por Edward Blyth (1810–1873); la selección
natural.12 Blyth
y otros teóricos del diseño postulaban que la selección natural
es una fuerza conservadora, que elimina a los no aptos (conservando así
«la calidad de una población de animales») y que juega un papel
destacado en el desarrollo de nuevas variedades animales. Por el contrario
Darwin y Wallace afirman que la selección natural es una fuerza creativa.
Supuestamente, la selección natural, podría actuar en base a pequeñas
variaciones y al acumularlas progresivamente, a lo largo de largos periodos de tiempo,
podría crear una mayor complejidad. Dawkins dijo la famosa frase:
«Un ateo anterior a Darwin, podría haber dicho, siguiendo a Hume: «No
tengo una explicación para el complejo diseño biológico. Todo
lo que sé es que Dios no es una buena explicación, de manera que debemos
esperar y confiar en que alguien proponga otra mejor». Puedo imaginar que
esta postura, aunque lógicamente sensata, debería dejar una sensación
de honda insatisfacción, y que aunque el ateísmo pudiera mantenerse
de una forma lógica antes de Darwin, éste hizo que sea posible ser
un ateo intelectualmente satisfecho.13»
Los críticos de Darwin
El surgimiento, en el siglo XX, del moderno movimiento antievolucionista en pro
de la creación ha dado lugar a muchas obras cuestionando el darwinismo. Woodward
ha resumido el surgimiento del moderno movimiento del diseño14,15
pero mucho antes de la aparición del moderno movimiento del diseño,
uno de los antievolucionistas más notables fue un ornitólogo del Reino
Unido exdarwinista y exabogado: Douglas Dewar (1875–1957). Dewar fue un líder
del movimiento de protesta contra la evolución, y escribió varios
libros sobre el diseño biológico.16
En los EE.UU., el ingeniero Henry Morris (1918–2006) fundó el Institute
for Creation Research en 1970. Morris inició el movimiento creacionista moderno
con su libro El Diluvio del Génesis (1961) del que fue coautor el
teólogo John Whitcomb. Su colega, el bioquímico Duane Gish (1921–),
pronunció frecuentes conferencias sobre el diseño de los organismos
vivos, así como sobre el registro fósil y sobre las críticas
al origen evolutivo de las teorías de la vida. Tuvo gran éxito en
los debates con evolucionistas,17
que a menudo tuvieron lugar en los campus universitarios de los EE.UU.
Información
Casi al mismo tiempo, Arthur Wilder-Smith (1915–1995), triple doctorado en
ciencias, argumentó contra el darwinismo en base al diseño. Fue pionero
en el uso del concepto de información. William Dembski (1960–),
doctor en matemáticas y filosofía de la ciencia, ha divulgado el concepto
de información y ha desarrollado su base matemática de forma rigurosa,
en su libro The Design Inference (La Inferencia del Diseño), publicado
por la prestigiosa Cambridge University Press (1998).18 Otro matemático crítico del darwinismo
es Spetner Lee, quien enseñó la teoría de la información
y la comunicación en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad
Johns Hopkins desde 1951 hasta 1970. Lee sostiene que las mutaciones y la selección
son insuficientes para explicar las ingentes cantidades de información en
los seres vivos.19
Complejidad Irreducible
Al mismo tiempo el bioquímico Michael Behe, (1952–) estudiaba ejemplos
prácticos de diseño. En su caso exponiendo sus descubrimientos
sobre los procesos bioquímicos y la maquinaria submicroscópica que
Darwin nunca imaginó que existiera.20
Behe es conocido por acuñar el término «Complejidad Irreducible»:
«Por complejidad irreducible me refiero a un solo sistema que se compone de
varias partes interdependientes que contribuyen a su función básica,
en el cual la eliminación de cualquiera de las partes causa que el sistema
deje de funcionar. Un sistema irreduciblemente complejo no puede ser producido gradualmente
mediante leves modificaciones sucesivas de un sistema precursor, ya que cualquier
precursor de un sistema irreduciblemente complejo es, por definición, no
funcional. Dado que la selección natural requiere la existencia previa de
una función para poder seleccionarla, un sistema biológico irreduciblemente
complejo, si existiera, tendría que surgir como una unidad integrada para
que la selección natural tuviera algo sobre lo que actuar. Se admite casi
universalmente que tal suceso repentino, sería incompatible con el gradualismo
que Darwin imaginó.»
La Complejidad Irreductible describe la característica biológica a
la que Darwin se refirió en este desafío:
«Si se pudiera demostrar que existe algún órgano complejo que
no pudiera haber sido formado por numerosas y leves modificaciones sucesivas, mi
teoría se desmoronaría por completo».
Behe cita como ejemplo una máquina muy simple: una ratonera. Ésta
no funcionaría sin la totalidad de sus componentes; la plataforma, el gancho
para el cebo, el resorte, el alambre grueso que sirve de martillo y el cebo, todos
deben estar en su lugar correcto. Si se elimina tan sólo un componente, la
ratonera deja de funcionar completamente, es decir no se puede reducir su complejidad
sin destruir por completo su función.
La idea central del libro La Caja Negra de Darwin es que muchas estructuras
de los organismos vivos muestran complejidad irreducible, mucho más que una
trampa para ratones, mucho más que cualquier máquina hecha por el
hombre. El autor muestra que incluso la forma más sencilla de visión
en cualquier ser viviente requiere una ingente variedad de elementos químicos
dispuestos en los lugares adecuados, así como un sistema para transmitir
y procesar la información. El mecanismo de la coagulación de la sangre
también está constituido por muchos elementos químicos diferentes
que actúan juntos, evitando que nos desangremos hasta la muerte por causa
de cortes poco importantes, y al mismo tiempo evitando la coagulación de
todo el sistema sanguíneo.
Posteriormente Behe escribió el libro The Edge of Evolution (Los
Límites de la Evolución)(2007).21,22 Este libro se propone examinar
qué es exactamente lo que los supuestos procesos neodarwinistas pueden conseguir.
En este libro, el autor perfecciona el concepto de complejidad irreducible que se
hizo tan popular a raíz de su primer libro, añadiendo dos conceptos
adicionales; etapas y coherencia:
«En este capítulo, desarrollo dos criterios para juzgar si las mutaciones
aleatorias combinadas con la selección natural son una explicación
biológicamente razonable para cualquier fenómeno molecular dado. Los
criterios, que se desarrollan en detalle en el resto del capítulo, son los
siguientes:
- Primero, Etapas: Una explicación darwinista es tanto más
improbable cuantas más etapas evolutivas intermedias haya que atravesar para
alcanzar un objetivo biológico sin cosechar un beneficio neto.
- Segundo, Coherencia. Una característica clara de la planificación
es el ordenamiento coherente de etapas hacia la consecución de una meta.
En contraste, la mutación aleatoria es incoherente, es decir, no hay razón
alguna por la cual un avance evolutivo de una población de organismos tuviera
conexión con su predecessor.»23
A continuación, Behe explica:
«El concepto de Complejidad Irreducible, al centrarse principalmente sobre
las «partes» de un sistema, pasa por alto el hecho de que una parte
pudiera ser una pieza especial que en sí misma demande una explicación
que incluya muchas etapas. Lo que es más, pasa por alto las etapas necesarias
para ensamblar (unir físicamente) un sistema, una vez que las partes están
disponibles. Cuando el muelle ha sido fabricado y las otras partes de la futura
ratonera están listas para su uso, el fabricante de ratoneras reúne
las distintas piezas que se encuentran en diferentes lugares de su taller, las lleva
a su banco de trabajo, y las ensambla en su posición correcta.
El concepto de la sucesión de «etapas» es similar a la idea de
la complejidad irreducible en tanto que ambos se preguntan si se requieren múltiples
factores para producir algo. Sin embargo, usando el concepto de «etapas»
Behe va más allá, pues se pregunta cuántas acciones
separadas (no sólo partes separadas) son necesarias para construir
un sistema. El concepto de la sucesión de «etapas» es especialmente
útil cuando el número de acciones necesarias para ensamblar las partes
es pequeño. Así se puede localizar el límite de la evolución
con mayor precisión.
El concepto de coherencia se halla implícito en la definición de complejidad
irreducible en la idea de partes que están «bien adaptadas» para
formar un «sistema». La trampa para cazar ratones, compuesta por piezas
que encajan perfectamente unas con otras, es muy coherente. Dado que es irreduciblemente
compleja, no puede ser construida directamente por un proceso gradual similar al
propuesto en un escenario darwinista.
Pero supongamos que existiera una vía indirecta y tortuosa que pudiera conducir
al ensamblaje de la trampa para ratones. No sería razonable esperar que un
proceso ciego encontrara esta vía… hay demasiados callejones sin salida,
demasiadas ocasiones para que todo se desbarate. Para atrapar ratones bastaría
con un agujero profundo en el suelo. Sin embargo, un agujero en el suelo no es una
etapa en el camino que nos lleva a una trampa para ratones convencional. Si resultara
que, para continuar la construcción de la trampa para ratones convencional,
hubiera que tapar el agujero (perdón por exagerar la analogía) entonces
los ratones se multiplicarían, por lo menos temporalmente, haciendo que esta
vía se detuviera definitivamente. Una mancha de pegamento puede atrapar un
ratón, pero no puede transformarse gradualmente en una trampa mecánica
para atrapar ratones…
Cuantas más piezas requiera un sistema y cuanto más estrechamente
se relacionen, tantas más ocasiones para que el proceso de construcción
del sistema se paralice por completo.24»
¿Cómo detectamos el diseño?
Richard Dawkins ha escrito:
«La biología es el estudio de las cosas complicadas que muestran la
apariencia de haber sido diseñadas para un propósito.25»
Por supuesto, Dawkins niega que estén realmente diseñadas, y las denomina
con un término de su propio cuño; diseñoides. Pero es él
quien debe probar que la apariencia de diseño es engañosa, que es
una ilusión. El presente libro sostiene que la inferencia de diseño
va más allá de las simples apariencias, que la naturaleza muestra
un paralelismo real con las cosas que sabemos que han sido diseñadas,
un paralelismo que se observa incluso en los niveles más profundos.
Desde el momento en que aceptamos la idea de «apariencia de diseño»
estamos reconociendo que el diseño posee ciertas características.
Las personas reconocemos la presencia de diseño inteligente constantemente.
Por ejemplo, si encontramos unas puntas de flecha en una isla desierta, podemos
suponer que fueron hechas por alguien, aunque no podemos ver al diseñador.
Hay una diferencia clara entre los escritos producidos por una persona inteligente,
por ejemplo, las obras de Shakespeare, y una secuencia de letras al azar como WDLMNLT
DTJBKWIRZREZLMQCOP.26
También hay una diferencia obvia entre las palabras de Shakespeare y una
secuencia repetitiva como ABCDABCDABCD. Esto último es un ejemplo de orden,
que debe distinguirse de la narrativa de Shakespeare, la cual es un ejemplo de la
complejidad especificada.
También podemos reconocer la diferencia que existe entre un mensaje escrito
en la arena y las marcas producidas a consecuencia de la acción de las olas
y el viento. Las cabezas esculpidas de los presidentes de los EE.UU. en el Monte
Rushmore, son claramente diferentes de las huellas causadas por la erosión.
De nuevo, esto es Complejidad Especificada. La erosión produce formas irregulares
o formas muy ordenadas, como las dunas de arena, pero no produce las cabezas de
los presidentes de los EEUU ni tampoco produce textos escritos.
Otro ejemplo es el programa SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence) para
la búsqueda de inteligencia extraterrestre. La búsqueda de inteligencia
extraterrestre no tendría sentido si no existiera ninguna forma de discernir
si un determinado tipo de señal procedente del espacio es o no una prueba
de un emisor inteligente. El criterio para decidir si procede de un emisor inteligente
es, nuevamente, una señal que contenga un alto nivel de complejidad especificada;
esta señal sería la prueba de la existencia de un remitente inteligente
aun cuando no tuviéramos ninguna otra información sobre la naturaleza
de su emisor. Pero una secuencia aleatoria o una secuencia repetitiva no
constituirían ninguna prueba. Los procesos naturales producen ruido radiomagnético
procedente del espacio exterior, mientras que los púlsares (estrellas colapsadas
ultradensas que giran muy rápidamente y emiten señales de radio regulares,
por eso se llaman, «estrellas variables pulsantes») producen señales
regulares. De hecho, inicialmente, quienes estaban deseosos de creer en extraterrestres
confundieron los púlsares con señales, pero esto se debe a que confundieron
el orden con la complejidad. Así que los evolucionistas (quienes son, casi
en su totalidad, defensores de la búsqueda de vida extraterrestre) sí
están dispuestos a utilizar la evidencia de una alta Complejidad Especificada
como prueba de inteligencia cuando les conviene por motivaciones ideológicas.
Esto demuestra una vez más cómo las presuposiciones influyen en nuestra
forma de interpretar los datos. Para más información sobre falacias
relacionadas con los Ovnis y SETI véase el libro «God and the Extraterrestrials.27
El filtro explicatorio para detectar el diseño
En su libro The Design Inference (La Inferencia del Diseño), William
Dembski propone una forma de llegar a la conclusión del diseño por
medio de un proceso de eliminación, usando un «filtro». Dembski
propone tres posibles explicaciones para toda característica observada en
la naturaleza: ley, casualidad y diseño. El método
propuesto nos lleva a buscar una explicación en base a estas tres posibilidades
y en este orden:
-
Las Leyes Naturales explican la regularidad. Esto se aplica incluso
si, como indica la Biblia, la ley natural es sólo nuestra descripción
de la forma regular en la que Dios mantiene el universo.
Dembski dice:
«Para que el filtro elimine la regularidad, hay que establecer que existe
una multiplicidad de posibilidades compatible con la circunstancia antecedente dada
(recordemos que la regularidad sólo admite una posible consecuencia para
una circunstancia antecedente concreta), es decir que eliminar la regularidad es
establecer una multiplicidad de posibles consecuencias.»
-
El azar explica la verdadera aleatoriedad. Para que una ley pueda
explicar un resultado tiene que haber sólo un número limitado de posibles
resultados todos ellos previsibles a partir de las circunstancias. Estos son eventos
de alta probabilidad. Si hay muchos posibles resultados diferentes, entonces la
ley no puede explicarlo.
-
Después de haber excluido la ley y el azar ya se puede suponer que la causa
es el diseño. Los eventos diseñados poseen patrones marcados por dos
características; son especificados y de probabilidades muy pequeñas,
como Dembski señala: «los sucesos especificados de pequeña probabilidad
no ocurren por casualidad.»
Naturalmente, los críticos han reaccionado en contra de los criterios de
Dembski para detectar el diseño de los organismos vivos. Pero si los críticos
tienen razón, entonces es imposible detectar el diseño del tipo que
sea; tanto el diseño divino, como el extraterrestre, o incluso el diseño
humano.
Dembski ilustra su filtro con un ejemplo práctico de diferenciación
entre el azar y el diseño. El ejemplo trata de una acusación por fraude
consistente en la aparición de ciertas secuencias que deberían ser
aleatorias y que no lo eran, es decir eran el resultado del diseño.
«TRENTON, 22 de Julio28—El Tribunal Supremo de Nueva Jersey puso en evidencia el fraude del «hombre
del brazo de oro», Nicolás Caputo, el Secretario del Condado de Essex
simpatizante del Partido Demócrata quien durante varias décadas ha
diseñado las papeletas de voto en las cuales los candidatos del Partido Demócrata
aparecieron en la primera posición de la lista de candidatos en 40 de los
41 comicios celebrados… el tribunal constató que las posibilidades
de escoger el mismo nombre 40 veces en 41 intentos son menores que 1 entre 50.000
millones.29»
Cuando los creacionistas resaltan la infinitamente pequeña probabilidad del
origen espontáneo de la vida, muchos evolucionistas replican: «¿Y
qué? Todas las secuencias son igualmente improbables. Por ejemplo, era extremadamente
improbable que yo reciba una combinación determinada de naipes, pero aun
así siempre recibo una. Sin embargo, el eje central del filtro de Dembski
no es sólo la baja probabilidad, después de todo, toda secuencia aleatoria
particular de 41 resultados también es altamente improbable. La prueba sería,
tratar de repetir la misma serie por segunda vez. Hay dos condiciones
imprescindibles, que son; una probabilidad baja y que el suceso haya sido especificado,
que no se trate de un evento cualquiera. (Véase también el capítulo
14 «Engañando con el azar»).
En una votación, el candidato cuyo nombre aparece en la primera posición
en la papeleta electoral posee una gran ventaja, porque un votante descuidado es
más propenso a votar por esa persona.
Así pues, el alto porcentaje de candidatos del Partido Demócrata situados
en la primera posición de la papeleta electoral hizo que estos candidatos
disfrutaran de una gran ventaja, y el secretario encargado de confeccionar las papeletas
era un simpatizante del Partido Demócrata. Por lo tanto, una proporción
de 40/41 apariciones en la primera línea es un resultado de significado reconocible,
y ya que Caputo era simpatizante del Partido Demócrata esto constituye un
patrón especificado de antemano. Dado que la probabilidad de que surgiera
esta secuencia al azar era minúscula, no es ninguna maravilla que el Tribunal
Supremo de Nueva Jersey razonablemente concluyera así:
«Ante estas probabilidades, pocas personas razonables aceptarían la
explicación del azar» (citado en la página 19).
Aun así, Dembski, explica que, si bien el fraude es:
«sin duda la mejor explicación del brazo de oro de Caputo… el
Tribunal se abstuvo de condenarle,… [porque] el Tribunal no tenía
un mandato claro para actuar frente a una selección altamente improbable
de líneas en las papeletas de voto.»
Aplicación a los seres vivos
Las tres categorías propuestas por Dembski muestran que existe un reconocimiento
previo de estas categorías básicas. Leslie Orgel (1927–) evolucionista
e investigador del origen de la vida lo confirma así:
«Los seres vivos se distinguen por su Complejidad Especificada. Los cristales,
como el granito, no pueden considerarse como vida porque carecen de complejidad,
las mezclas de polímeros al azar no reúnen los requisitos, porque
carecen de especificidad.30»
Desafortunadamente, un materialista como Orgel se niega a ver una conexión
entre la complejidad especificada y el diseño, a pesar de que la complejidad
especificada es el criterio preciso del diseño.
Información
El criterio del diseño se puede describir en términos de información.
El término complejidad especificada implica alto contenido de información.
En términos más formales, el contenido de la información de
cualquier patrón es el tamaño, en bits, del algoritmo (programa) más
corto requerido para generar ese patrón. Un programa corto puede fácilmente
producir una secuencia aleatoria:
(1) Imprimir una letra cualquiera al azar.
(2) Volver al paso 1.
Este programa puede producir una secuencia repetitiva:
(1) Imprimir ABCD.
(2) Volver al paso 1.
Ahora bien, para producir las obras teatrales de Shakespeare el programa tendría
que ser lo suficientemente grande como para escribir cada letra en su sitio correspondiente.31
La cantidad de información que poseen los seres vivos es mucho más
grande que las obras de Shakespeare. Richard Dawkins dice:
«Hay suficiente capacidad de información en una sola célula
humana como para guardar los 30 volúmenes de la Enciclopedia Británica
tres o cuatro veces.32
Por tanto no es lógico creer que una enciclopedia pudiera haberse originado
sin inteligencia, del mismo modo no es lógico creer que la vida pudiera haberse
originado sin inteligencia.
Todavía más sorprendente es que los seres vivos tienen el sistema
de almacenamiento y recuperación de información más compacto
que se conoce. Y es lógico que sea así si una célula de tamaño
microscópico va a almacenar una información equivalente a varias veces
el contenido de la Enciclopedia Británica. Para ilustrar esto, podemos
decir que la cantidad de información que podría ser almacenada en
un volumen de ADN equivalente a la cabeza de un alfiler es abrumadora: Es el contenido
de la información de un montón de libros encuadernados en rústica
de una altura igual a 500 veces la distancia de la Tierra a la Luna; cada uno de
ellos con un contenido distinto y específico.33
¿Pueden las mutaciones generar información?
Incluso si concediéramos a los evolucionistas la aparición fortuita
de la primera célula, aun así persiste el problema del aumento del
contenido de la información total. Transformar una primera célula
en un ser humano significa encontrar la manera de generar enormes cantidades de
información, del orden de miles de millones de «letras» (pares
de bases). Esta información debería incluir las instrucciones necesarias
para construir ojos, nervios, piel, huesos, músculos, sangre, etc. La evolución
confía en que los errores de copia y la selección natural generen
la nueva información necesaria. Sin embargo, los ejemplos que comúnmente
se presentan como «evolución contemporánea» son siempre
casos de pérdida de información.
Spetner lo corrobora así:
laquo;En este capítulo, voy a mostrar varios ejemplos de evolución,
(es decir, casos de supuestos ejemplos de evolución) en particular mutaciones,
y voy a mostrar que la información no se incrementa… pero en todo
lo que yo he leído en la literatura de las ciencias de la vida, yo jamás
he encontrado una mutación que añada información.34»
«Todas las mutaciones puntuales que se han estudiado a nivel molecular reducen
la información genética y no la aumentan.
Se supone que la TND [Teoría Neo Darwinista] debe explicar cómo, por
medio de la evolución, se ha originado la información que da soporte
a la vida. La diferencia biológica fundamental entre un ser humano y una
bacteria radica en la información que contienen. Todas las otras diferencias
biológicas se derivan de ésta. El genoma humano tiene mucha más
información que el genoma bacteriano. La información no puede incrementarse
a base de mutaciones que pierden información. Una empresa no puede ganar
dinero perdiéndolo poco a poco.35»
¿Mutaciones beneficiosas o estrategia de tierra quemada?
Esto no significa que ninguna mutación sea «beneficiosa», es
decir, que contribuya a la supervivencia de un organismo. En determinadas condiciones
se puede producir una resistencia a los antibióticos y a los pesticidas por
causa de una transferencia de información (por medio de un bucle de ADN denominado
«plásmido»), pero esta información no es nueva desde el
punto de vista evolutivo sino que ya existe previamente en otro organismo. En los
casos en los que esa resistencia es causada por una mutación, jamás
aparece nueva información. Otras mutaciones beneficiosas son, por ejemplo,
los escarabajos sin alas descubiertos en pequeñas islas desiertas azotadas
por el viento. Los escarabajos, al perder sus alas, y por tanto su capacidad para
volar, evitan ser arrastrados por el viento y arrojados al mar.36 Obviamente, esto no tiene nada que ver con el
origen del vuelo, que es lo que se supone que la evolución trata de explicar
(véase el capítulo 4, "El Vuelo"). Otra mutación beneficiosa
se observa en ciertos animales que habitan cuevas oscuras cuyos ojos aparecen deteriorados;
en la más absoluta oscuridad, la selección natural no actúa
en contra de criaturas ciegas y éstas a su vez disponen de ojos que son menos
vulnerables a las infecciones y a las heridas.
La resistencia contra la malaria
El segundo libro de Michael Behe21
aborda la cuestión de las mutaciones beneficiosas y de los límites
de los procesos darwinistas. Dado que su proyecto doctoral de investigación
tenía relación con la malaria, Behe aplica su experiencia al parásito
de la malaria (Plasmodium Falciparum), las mutaciones que han permitido
a los seres humanos luchar contra esta enfermedad, y los cambios que han tenido
lugar en el parásito para contrarrestar los efectos de los medicamentos diseñados
por el hombre.
Uno de los más eficaces medicamentos en la lucha contra la malaria ha sido
la cloroquina, porque el parásito tardó mucho tiempo en desarrollar
resistencia contra ella. Behe muestra que la resistencia a la cloroquina está
probablemente relacionada con dos mutaciones específicas que aparecen juntas
en un mismo gen. Esto explica por qué tardó tanto tiempo en aparecer
la resistencia a la cloroquina, mientras que la resistencia a otros fármacos
antimalaria, que sólo requiere una mutación, aparece en apenas unas
semanas. Behe calcula la probabilidad de que esta doble mutación ocurriera
en el mismo gen, utilizando las cifras que otros científicos han obtenido
sobre este parásito (estadísticas de población, etc.)
Si fue necesario tanto tiempo para que apareciera una doble mutación en un
organismo que tiene una enorme población y un ciclo de vida tan corto (es
decir disponiendo de muchísimas ocasiones para se produjeran todo tipo de
mutaciones), entonces ¿cuánto tiempo tardaría en ocurrir una
doble mutación en un organismo como el ser humano, con un periodo intergeneracional
tan largo y una población relativamente reducida?
Behe demuestra que nunca ocurriría, incluso si contáramos con los
periodos de tiempo que la teoría de la evolución asume. Y esto es
sólo una doble mutación en un gen. Así pues, es imposible que
se dé en el hombre una adaptación que requiera dos o más mutaciones
específicas para ser eficiente, y sin embargo, si los seres humanos surgieron
a través de los procesos evolutivos, esto tendría que haber ocurrido
en numerosas ocasiones.
Behe también explica que los parásitos resistentes a la cloroquina
son más débiles que aquellos que no poseen esta resistencia. Esto
indica que la doble mutación va en detrimento de la información, lo
cual es usual. Parece que la causa que provoca que el parásito se vuelva
resistente a la cloroquina es la reducción de concentración en la
vacuola del parásito, que afecta a un mecanismo de absorción.
Según un estudio:
«Las cepas de parásitos resistentes a la cloroquina consistentemente
muestran un mecanismo de importación que presenta una reducción en
términos de actividad de transporte y de afinidad a la cloroquina.37»
Este es el mismo principio que explica la aparición de la resistencia a los
antibióticos en ciertas bacterias, en las que la resistencia se consigue
gracias a una mutación que daña una bomba de inyección celular
causando que la inyección del germen sea menos eficaz que en circunstancias
normales.38
Esto nos lleva a otro de los puntos importantes de Behe: no estamos ante una carrera
armamentística sino más bien ante una guerra de trincheras o una estrategia
de tierra quemada. Muchos de los cambios consisten en destruir maquinaria para
evitar que el enemigo la use. Por ejemplo, los defensores destruyen
sus propios puentes para evitar que el enemigo los cruce, sabotean sus propias fábricas
si el enemigo las está usando para producir armamentos, queman su propia
mies para que el enemigo se quede sin alimento…
Anemia de Células Falciformes
Esto también explica algunas de las defensas humanas frente a la malaria,
como la anemia de células falciformes. En este caso, una mutación
hace que las moléculas de hemoglobina sean más propensas a agruparse.
Félix Konotey-Ahulu, una de las principales autoridades mundiales en el tema
de las células falciformes, lo explica así:
«Estas células deformadas pueden causar obstrucciones en los vasos
sanguíneos más pequeños, privando de oxígeno a tejidos
y órganos. Sin embargo, los pacientes han conseguido salir adelante con la
ayuda del tratamiento adecuado, llegando a ser médicos, abogados,
etc.39»
Pero aquellos que cuentan con un único gen para la anemia de células
falciformes sólo tienen la mitad de sus moléculas de hemoglobina defectuosas,
por lo que no se aglutinan entre sí, y en consecuencia no sufren efectos
perjudiciales. Aunque este defecto, en realidad, supone una ventaja.
El parásito de la malaria se alimenta de la hemoglobina, que está
muy concentrada en nuestros glóbulos rojos. Behe señala que la mutación
de la hemoglobina falciforme favorece la acumulación de moléculas
de hemoglobina cuando el parásito entra a la célula. Esta aglutinación
distorsiona su forma, por lo que el bazo detecta las células dañadas
y la destruye, y junto con ellas destruye también al parásito. Así
que los portadores de un solo gen no sufrirán ningún efecto negativo
de la anemia, y al mismo tiempo estarán protegidos contra la malaria.
Sin embargo, Konotey-Ahulu advierte: «Demostrar la selección natural
no equivale a demostrar que la «evolución constructiva» es un
hecho, aunque a muchos alumnos se les enseña esto como una «prueba»
de la evolución.» Y continúa afirmando que «el gen de
las células falciformes sigue siendo defectuoso, no representa ningún
aumento de la complejidad o ninguna mejora en la función que esté
siendo seleccionada. Y señala la desafortunada consecuencia que «cuanto
más portadores de genes de células falciformes haya más personas
sufrirán de esta terrible enfermedad.39»
La hemoglobina de las células falciformes es un ejemplo de estrategia de
tierra quemada: se sacrifica a un portador de oxígeno útil para conseguir
la destrucción del invasor.
Es más fácil destruir que construir
Behe ofrece una serie de ejemplos que muestran cómo la destrucción
de algo ayuda al organismo en su lucha contra otro organismo. Sin embargo, esto
no es una maravilla del darwinismo. Es mucho más fácil destruir algo
que construirlo, y hay muchas formas de destruir algo, mientras que hay muy pocas
formas de construirlo. Algo tan simple como la arena puede degradar los engranajes
hasta detener la maquinaria, y una porción de chicle puede bloquear el movimiento
de una pieza. La miel introducida en un depósito de combustible puede causar
que un automóvil se detenga. Algunos mecanismos defensivos operan así:
una molécula pegajosa impide que una máquina molecular funcione normalmente.
Ámbito de este libro
La mayoría de los capítulos tratan de ejemplos prácticos
de diseño, y señalan las dificultades prácticas con
las que se enfrentan las explicaciones evolutivas propuestas, si es que se ha propuesto
alguna, para estos sistemas.
El capítulo 12 se refiere al origen de la vida, y nuevamente trata principalmente
de los problemas químicos prácticos. Los argumentos teóricos
matemáticos de Dembski, et al. están fuera del ámbito
de este libro.
Referencias y notas
- Tomado de Craig Craig, William Lane, Apologetics: An Introduction,
3.123, Moody Press, Chicago, 1984. Regresar al texto.
- Platón, Laws 12.966e. Regresar al texto.
- Aristotle, Metaphysics Λ.1.982610–15.
Regresar al texto.
- Principia III; cited in; Newton’s
Philosophy of Nature: Selections from his writings, p. 42, ed. H.S. Thayer,
Hafner Library of Classics, NY, 1953. Regresar al texto.
- A Short Scheme of the True Religion, manuscript quoted
in Memoirs of the Life, Writings and Discoveries of Sir Isaac Newton by
Sir David Brewster, Edinburgh, 1850; citado en; Newton’s Philosophy of Nature,
p. 65, Ref. 2. Regresar al texto.
- Proctor, R.M., Value-Free Science? Purity and Power in
Modern Science, Harvard University Press, Cambridge, MA, p. 47, 1991.
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- Sober, E., Philosophy of Biology, Westview, Boulder,
CO, p. 29, 1993. Quoted in: Dembski, W., Intelligent Design, IVP, Downers
Grove, IL, p. 71, 1999. Regresar al texto.
- Ferré, F., Introduction to Natural Theology: Selections,
by William Paley, pp. xi–xxii, Bobs–Merrill, Indianapolis, 1963.
Regresar al texto.
- Darwin, C.R., Origin of Species by Means of Natural Selection,
or The Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life, John Murray,
London, 1859. Regresar al texto.
- Wallace, A.R., On the Tendency of Varieties to Depart
Indefinitely From the Original Type, Ternate (eastern Indonesia), 1858; <www.zoo.uib.no/classics/varieties.html>.
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- Grigg, R., Alfred Russel Wallace—‘
co-inventor’ del darwinismo, Creación 27(4):33–35,
2005. Regresar al texto.
- Grigg, R., Darwin’s illegitimate
brainchild: If you thought Darwin’s Origin was original, think again!
Creación 26(2):39–41, 2004.
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- Dawkins, R., El Relojero Ciego: Por qué la evidencia
de la evolución revela un mundo sin diseño, p. 6, W W Norton
& Company, New York, 1986. Regresar al texto.
- Véase Woodward, T., Doubts About Darwin: A History
of Intelligent Design, Baker Books, Grand Rapids, MI, 2003; and y un resumen:
Blievernicht, E., The
rhetoric of design, J. Creation 18(3):46–47,
2004. Regresar al texto.
- Una continuación en la que se responde a las críticas;
Woodward, T., Darwin Strikes Back: Defending the Science of Intelligent Design,
Baker Books, Grand Rapids, MI, 2006; véase resumen: Weinberger, L.,
Intelligent debate, J. Creation 21(2):48–51,
2007. Regresar al texto.
- Dewar, D., The Transformist Illusion, Sophia Perennis
et Universalis, Ghent, NY, 1957. Regresar al texto.
- Una de las más famosos fue un debate televisado evolución/creación
con el bioquímico Russell Doolitle celebrado ante unas 5.000 personas en
la Liberty University el 13 Octubre de 1981.El evolucionista Roger Lewin escribiendo
en la revista pro evolucionista Science describe el debate como una «derrota»
en favor de Gish (Science, 214:638, 1981). Al día
siguiente, el periódico pro-evolucionista The Washington Post informaba
del debate con este titular «La Ciencia pierde un punto ante el Creacionismo»
El sub-título citaba un comentario angustiado de Doolittle: «¿Cómo
le voy a contar esto a mi esposa?« mostrando que el mismo Doolittle sabía
que había sido derrotado. Regresar al texto.
- Véase Truman, R., Divining
design: A review of The Design Inference: Eliminating chance through small probabilities,
J. Creation 13(2):34–39, 1999. Regresar
al texto.
- Spetner, L.M., Not by chance! Shattering the modern theory of evolution,
The Judaica Press, Brooklyn, NY, 1996/7; ver resumen de by
Wieland, C., Creación 20(1):50–51, 1997;
<creationon.com/spetner>. Regresar al texto.
- Behe, M. J., Darwin’s Black Box: The Biochemical Challenge to Evolution,
The Free Press, New York, 1996; véase entrevista de Wieland, C.,
The mousetrap man, Creación 20(3):17, 1998;
<creation.com/behe>. Regresar al texto.
- Behe, M., The Edge of Evolution: The search for the limits
of Darwinism, Free Press, NY, 2007. Regresar al texto.
- Esto le valió severas críticas de los guardiones
de la evolución, por ejemplo Richard Dawkins, Inferior Design, New York Times,
1 July 2007. Para ver una refutación; Sarfati, J., Misotheist’s
misology: Dawkins attacks Behe but digs himself into logical potholes,
<creation.com/dawkbehe>, 13 July 2007. Regresar al texto.
- Behe, Ref. 21, p. 104. Regresar al texto.
- Behe, Ref. 21, p. 121–122. Regresar
al texto.
- Dawkins, Ref. 13. Regresar al texto.
- Ejemplo de una secuencia aleatoria de Dawkins, Ref. 13, p.
47. Regresar al texto.
- Gitt, W., Dios y
los extraterrestres, Creación 19(4):46–48,
1997. Regresar al texto.
- New York Times, 23 de julio de 1985, p. B1. Regresar al texto.
- Para más detalles sobre este incidente, ver Dembski
en artículo en Internet en: <www.arn.org/docs/dembski/WD_explfilter.htm>.
Regresar al texto.
- Orgel, L., The Origins of Life, John Wiley, NY,
1973, p. 189. Regresar al texto.
- La información se puede definir matemáticamente
de forma que la distingua de la aleatoriedad, el orden y la Complejidad Especificada.
En cuanto a la transmisión de la señal, el receptor puede existir
en un gran número de estados posibles (Ω0), después de que un
mensaje ha sido recibido, el número de estados posibles se reduce a Ω1.El
contenido informativo de la I1 mensaje = ln k (Ω0/Ω1),
donde k = constante de Boltzmann. De MW Zemansky, Calor y Termodinámica,
McGraw-Hill, 4th ed. 1975, p. 190.
Nótese que la definición es coherente: con una secuencia repetitiva,
existe una restricción de las posibilidades, por lo que Ω0
es baja, por lo que la información es escasa. Las secuencias aleatorias también
contienen poca información, porque hay muchas posibles secuencias al azar
(para Ω1 es casi tan grande como Ω0).
Regresar al texto.
- Dawkins, Ref. , p. 115. Regresar al texto.
- Gitt, W.,
’Deslumbrante diseño en miniatura’, Creación
20(1):6, 1997. Regresar al texto.
- Puede ser que haya habido un único ejemplo hasta la
fecha de obtención de información mediante mutación (en un
contexto en el que la teoría requiere cientos de mutaciones para ser creíble),
pero incluso este caso debe entenderse con cautela. Véase creation.com/nylon.
Regresar al texto.
- Spetner, Ref. 19, pp. 131–2, 138, 143. Regresar al texto.
- Wieland, C., Beetle Bloopers: Even a defect
can be an advantage sometimes, Creación 19(3):30,
1997; <creation.com/beetle>. Regresar al texto.
- Sánchez, C.P., Wünsch, S. and Lanzer, M., Identification
of a Chloroquine Importer in Plasmodium falciparum: Differences in import
kinetics are genetically linked with the chloroquine-resistant phenotype, J. Biol.
Chem. 272(5):2652–2658, 1997. Regresar
al texto.
- Vé Sarfati, J., Anthrax and antibiotics:
Is evolution relevant? 2001–2005, <creation.com/anthrax>.
Regresar al texto.
- Exposing Evolution’s
Icon: World leader on sickle-cell anemia: ‘Nothing to do with evolution!’
Jonathan Sarfati interviews Felix Konotey-Ahulu, Creación
29(1):16–19, 2006. Regresar al texto.
| Ken E. wrote: “I just wanted to drop a note to express my gratitude for the kind of information you supply at the CMI web-site. I love science and find it thrilling to see how it may be used to glorify God and build faith in Him.” Glorify God in His creation.  | | |
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