Clonación: ¿Buena o mala?
por Werner Gitt
Un libro reciente, En el principio, era Dolly, dice:
‘La oveja siempre ha sido un símbolo de inocencia. Esto cambió
abruptamente en la primavera de 1997. “Dolly”, una oveja de apenas tres
meses de edad, colmó los titulares, desplazando a los políticos y
las estrellas de pop de las portadas de periódicos y revistas. De un día
para otro, la blanca y mullida “oveja de la inocencia" se había
convertido en el símbolo de la amenaza para la sociedad humana a través
de una extraña y nueva tecnología: la clonación.”1
¿Por qué tanto alboroto? Porque ‘Dolly’ era una copia genéticamente
idéntica de una oveja adulta, un clon. Ella fue el primer clon de un mamífero.
¿Pero cómo juzgamos la clonación de acuerdo a la Biblia? Para
responder esto, necesitamos alguna información sobre biología.
Cómo nació Dolly
El experimento de Wilmut involucró a tres ovejas hembra adultas. Primero
tomó una célula de la ubre de la oveja A, que tenía seis años
de edad y era del tipo Finn-Dorset. Luego fusionó la información genética
en su núcleo con un óvulo de la oveja B, al que se le había
removido el núcleo. Para estimular la división de esta nueva ‘combinación’
de óvulo se usaron pequeños choques eléctricos. Finalmente,
el embrión resultante fue implantado en el útero de la oveja C, donde
se desarrollo como cualquier otro embrión de oveja.
Luego de 150 días, Dolly se convirtió en la primera oveja en nacer
sin un padre. Ahora también se han clonado ratones a partir de adultos. Esto
se logró usando una célula del cúmulo, que rodea el ovario,
y una técnica un poco diferente. Estos clones también han sido clonados,
y estos de nuevo, en tres generaciones de clones saludables. Desde entonces también
se ha clonado ganado.
Dolly fue la primera copia genéticamente idéntica de un adulto.
A medida que un óvulo fertilizado progresivamente se divide, millones de
células hijas se especializan en células de los músculos, células
de la piel o células secretoras, por ejemplo.
Antes se pensaba que una célula especializada nunca se podía revertir
y volver una célula no diferenciada, con todas las instrucciones genéticas
para formar la criatura completa. Sin embargo, sabemos que incluso mamíferos
adultos pueden ser clonados.
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Las células de un ser viviente, ya sea en la piel, los pulmones, la nariz
u otra parte, tienen un juego completo de ‘instrucciones’ genéticas,
conocidas como el genoma. Desde la primera división del óvulo fertilizado,
el núcleo de cada célula almacena toda la información
genética.
Desde una etapa muy temprana del desarrollo del embrión, las células
se especializan (o se diferencían) de manera que algunas se convierten en
células nerviosas, algunas en células de la piel, etc. Cada una realiza
funciones diferentes, basadas en partes diferentes del código genético.
Aquella parte del genoma que no se necesita para la función especializada
de una célula glandular, por ejemplo, no se pierde sino que se apaga: permanece
‘dormida’.
En 1996, Ian Wilmut logró despertar de su sueño la información
escondida del núcleo de cada célula.
Dolly es una copia, un clon de la oveja cuya célula de la ubre fue usada.
Un clon (del griego klon) es un individuo, planta, animal o ser humano, producido
por reproducción no sexual de otro organismo que tiene componentes hereditarios
idénticos. Se pueden derivar individuos de la misma célula (gemelos
idénticos), o el clon puede originarse de la célula de otro individuo.
Aunque los clones tienen el mismo genotipo, nunca son absolutamente idénticos.
La forma en que un individuo se desarrolla también depende en gran manera
de su ambiente.
La clonación no es una invención humana. El Creador mismo planeó
esta forma de reproducción. Cuando plantamos tubérculos de papa del
año anterior, las papas que cosechamos después tienen el mismo sabor
y son igualmente nutritivas. Esto se debe a que no hubo una nueva combinación
de información hereditaria, que se da cuando una planta es polinizada con
el ADN de otra. Son de hecho clones de la planta del año anterior.
Las fresas también se propagan de plantas que son en realidad clones de otras
plantas, llevando un fruto con el mismo color y sabor.
También vemos clonación en el reino animal. Los pulgones se pueden
reproducir sexualmente y por clonación. En primavera la primera generación
de pulgones sale de los huevos fertilizados. Luego, el pulgón pone huevos
que empiezan a dividirse sin ser fertilizados. Estos son clones de la madre. Muchos
otros animales se reproducen por clonación: algunas abejas, hormigas, crustáceos
y lagartijas.
En cuanto a las personas, sabemos que los gemelos idénticos son verdaderos
clones. El óvulo fertilizado se divide en dos, y cada una de estas dos células
‘hijas’ se desarrolla separadamente. Son personas diferentes con un
juego de genes absolutamente idéntico. Debido a esto tienen los mismos dones
y talentos innatos, así como la misma predisposición a enfermedades
particulares. Tienen el mismo color de cabello y ojos, la misma talla de zapato
y los mismos rasgos. Pero a pesar de eso son dos personas diferentes: cada uno experimenta
el mundo de una manera única, y cada uno es moldeado por sus propias experiencias
y decisiones. Ambos tienen su propia personalidad y su propia alma.
Entonces, ¿le está permitido a la humanidad usar la técnica
de la clonación? Los humanos fueron nombrados gobernadores sobre ‘los
peces del mar, las aves de los cielos y todas las bestias que se mueven sobre la
tierra’ (Génesis
1:28). Así que no veo por qué no se pueda usar en plantas y animales.
Especialmente donde hay un beneficio para la humanidad, como menos hambre o enfermedad.
El ejemplo de Cristo indica que las cosas (como la sanidad, curar heridas, hacer
la paz, y alimentar a los hambrientos) que se oponen a los efectos de la Maldición
son ‘benditas’.
Cuando los humanos producen trigo que se puede cultivar en regiones frías,
o usan selección artificial para obtener vacas que producen más leche,
también estamos ‘manipulando la naturaleza’. Pero por supuesto,
pocos se opondrían (o deberían oponerse) a esa intervención.
Pienso que el mandamiento de Dios a los humanos de someter la Tierra (Génesis
1:28) también permite la clonación.
El temor mundial a la clonación se deriva de una vaga ansiedad y una confusión
acerca de una tecnología que parece fuera de control. Günther Stockinger
escribió en la revista de noticias alemana Der Spiegel, en una crónica
del año 1997:
‘Biólogos y doctores en cualquier parte del mundo podrían tener
la idea de generar copias genéticamente idénticas de genios, súper
atletas, artistas o estrellas de cine. La persona del estante, u "Homo xerox",
ya no sería sólo ficción. Incluso Hitlers y Stalins podrían
ser producidos en los laboratorios de bio-modeladores si solamente una célula
de ellos que se pudiera usar fuera encontrada.’
Una de las razones principales para este temor en este mundo ‘evolucionado’
de hoy, es que no existe una línea divisoria entre el reino animal y los
humanos, así que los mismos estándares éticos se aplican a
ambos.
La Biblia, sin embargo, dibuja una línea clara entre los animales y los humanos,
y nos da guías éticas:
Los humanos fueron creados separadamente, a la imagen de Dios, a diferencia del
reino animal (Génesis
1:27). Nuestra existencia va más allá de la muerte física
(Lucas
16:19–31,
Filipenses 1:23). En ninguna parte se indica que es así para
los animales.
Dios le permitió a los humanos matar animales (Génesis
9:2–3). Acerca de otros humanos, Él mandó: ‘No
matarás’ [el Hebreo רצח
(ratsaj) significa ‘asesinar’] (Éxodo
20:13).
Dios le encomendó a los humanos el dominio sobre el reino animal (Génesis
1:26). Pero a los humanos nunca se les dijo que tuvieran dominio sobre otros
humanos, ni que los manipularan, como sería el caso de la clonación
de humanos.
Aún más, los humanos deben tener madres y padres, y donde sea posible,
ser el fruto de una relación sagrada de matrimonio, la familia ordenada por
Dios. Mientras que en circunstancias desafortunadas en un mundo caído algunas
veces los niños van a ser criados por un solo padre, un clon nunca
podría tener dos padres. De esa manera la clonación artificial de un
ser humano completo se opone a los principios bíblicos, porque deliberadamente
da lugar a esa situación.
Existen otras razones para rechazar la clonación artificial de humanos. Cada
óvulo fertilizado, incluyendo aquellos de la clonación, es un nuevo
individuo humano. Pero perfeccionar la técnica de la clonación requiere
muchos experimentos. A muchos individuos se les permitiría comenzar la vida,
sólo para ser destruidos deliberadamente. El director de investigación
de una compañía de biotecnología dijo,
‘Mi punto de vista es que la investigación (sobre clonación
humana) es inmoral en el presente y siempre será inmoral. Para hacer la técnica
más eficiente se necesitaría mucha experimentación. Y para
refinarla tendría que ser a expensas de tener bebés deformados. Para
llegar a la situación en que pudiéramos clonar humanos eficientemente
antes tendríamos que tener una historia de miseria.’2
De esa manera, mientras está bien clonar animales bajo ciertas circunstancias,
para el beneficio de las personas, pienso que es absolutamente incorrecto intentar
clonar humanos.
¿Un clon de Lenin sería otro Lenin?
Aunque es poco probable, el cuerpo momificado de Vladimir Ilyich Lenin podría
proveer aún una muestra genética completa de su ADN. ¿Qué
pasaría si alguien con la tecnología suficiente tratara de hacer un
clon del ‘padre de la Revolución Rusa’?
Mucha gente no sabe que Lenin fue uno de los tiranos más sedientos de sangre
de este siglo evolucionado. Según un artículo reciente de la revista
Time3, su crueldad total fue el modelo
para Stalin, Mao, Hitler y Pol Pot. El artículo cita a uno de los principales
disidentes soviéticos de la era diciendo que de la pluma limpia de Lenin
‘fluían mares de sangre’.4
El mismo escritor nos da una clave de cómo este intelectual y académico
pudo ser responsable por la cruel exterminación de decenas de millones: ‘[Lenin]
era en lugar de eso una persona amable, cuya crueldad estaba estipulada por la ciencia…’.
En un discurso de un admirador de Lenin, el fallecido historiador australiano, Manning
Clark, dijo cuando estaba en Moscú recibiendo la Medalla del Jubileo de Lenin5: Lenin pertenecía al ‘mundo post-Darwinista
… [él] intentó hablarle a la gente de una vida sin Dios, sin
la existencia de Dios.’ Puesto que Lenin fue persuadido por la ‘ciencia’
de que la evolución era un hecho, él ‘rechazó completamente
la visión Judeocristiana del mundo y su concepción del lugar del hombre
en el universo. Él no solo rechazó la versión religiosa de
la creación del universo y el hombre, sino que, aún más importante,
rechazó que el hombre había sido creado a imagen de Dios y que había
caído, o para usar las palabras de sus oponentes, en pecado.’6
Así que Lenin sólo estaba siendo lógico, si Génesis
es un mito, debemos rechazar toda noción de estándares absolutos
de bueno y malo. ¿Entonces por qué no matar cuanta gente sea necesaria
para traer el imaginado futuro del socialismo utópico?
Un clon de Lenin no resultaría necesariamente en un individuo igual de violento.
La interacción de su muestra genética (idéntica) con las incontables
diferencias en su ambiente y oportunidades en el hipotético clon de Lenin
serían muy diferentes a las de su ‘padre’.
Como ser humano, tendría un alma única. Podría tomar sus propias
decisiones en todas las áreas, incluso rechazar el evolucionismo que convirtió
a Lenin en una máquina asesina. Podría ser incluso un creyente nacido
de nuevo en el Señor Jesús. De manera que, aunque no justifica la
clonación humana, los temores comunes acerca de ‘ejércitos’
de dictadores crueles idénticos carecen de base racional.7
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Referencias
- Ingeborg y Josef Cernaj, Am Anfang war Dolly, Wilhelm Heyne
Verlag, München, 1997, 207 pp. Regresar al texto.
- Dr Alan Colman, de PPL Therapeutics en Edimburgo, citado en un
comunicado de prensa de Reuters (New York) en 1998. Regresar al texto.
- Time, abril 13, 1998, pp. 48–50. Regresar
al texto.
- El mito de que la brutalidad de Stalin era una aberración,
una desviación de las políticas positivas de Lenin, se ha desvanecido
desde que los archivos soviéticos se hicieron públicos.
Regresar al texto.
- El texto del discurso de Manning Clark fue publicado en The
Australian, Junio 6, 1997 p. 11. Regresar al texto.
- Manning Clark, referencia 5. Regresar al texto.
- En cualquier caso, a menudo se pasa por alto que, mientras se espera
que el ‘clon’ crezca de embrión a la adultez (unos 20 años
o más), el ‘padre’ no permanecería ‘idéntico’,
estaría envejeciendo todo el tiempo. Regresar al texto.
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