Respuesta de CMI a la Serie ‘Evolution’ de PBS-TV
Episodio 2: Grandes Transformaciones
por Jonathan Sarfati, CMI–Australia
Este episodio trata de comprobar el ‘gran panorama’ de la evolución,
conocida como la ‘Teoría general de la evolución’, también
conocida como el proceso de partículas a personas. Claro está, no
se puede ofrecer ninguna evidencia experimental, solamente inferencia. La ‘evidencia’
experimental propuesta en la serie ‘Evolución’ es meramente para
cambios donde no hay incremento en el contenido de información, y por lo
tanto no tiene nada que ver con el ‘gran panorama’.
El programa se hizo el siguiente comentario relevante: ‘La evidencia para
la evolución está en todo nuestro alrededor, si elegimos buscarla’.
Relevante no porque yo piense que realmente sirva de apoyo a la evolución,
sino debido a lo que se dijo inadvertidamente. Los creacionistas y evolucionistas
tienen la misma evidencia (‘hechos’), pero la interpretamos de maneras
diferentes por nuestros diferentes axiomas (suposiciones primarias). En realidad,
los evolucionistas tienen una influencia materialista, donde un Diseñador
común es rechazado a priori (ver
la confesión de Lewontin, en inglés), y esto se aplica incluso
para los evolucionistas que creen en ‘Dios’. Así que cualquier
hecho es interpretado como evidencia para la evolución. Esto explicaría
probablemente por qué mucha de la ciencia en la serie ni siquiera es declarada
directamente como evidencia para la evolución, sino que es mostrada como
hecho. También explica por qué remanentes fragmentarios son interpretados
como una importante forma de transición, cuando ni siquiera se han comprobado.
Los creacionistas no disputamos los hechos, ya que son los mismos, pero sí
debatiremos las aserciones que ellos afirman que son hechos cuando ciertamente ¡no
lo son!
Primero, el narrador afirma que todos los organismos vivientes vienen de una sóla
fuente, y que ahora podemos trazar ramas y raíces. Fracasan totalmente en
explicar cómo los químicos no vivientes pudieron formar una célula
viviente por casualidad y tiempo, a pesar de las insuperables barreras químicas
(ver Respuestas: Origen de la Vida, en inglés).
Interesantemente, el productor Richard Hutton, en este
foro online del Washington Post, respondió a la pregunta ‘¿Cuáles
son algunas de las mayores preguntas que todavía no han sido contestadas
por la teoría evolucionista?’ contestó lo siguiente:
‘ Hay preguntas abiertas y controversias, y las peleas pueden ser reñidas.
Como ejemplo, el origen de la vida. No hay un consenso para nada en ese punto: muchas
teorías, poca ciencia. Esa es una de las razones por las que no la incluimos
dentro de las series. La evidencia no era muy buena.’ …
Ciertamente no lo es, ¡pero esto no fue lo que se comunicó esto a los
televidentes! O sea, las mismas raíces del alegado árbol evolutivo
están en muy malas sombras. Así que le prestan poca atención
a los problemas, afirman que realmente sí hay un árbol bien documentado
y después buscan similitudes entre organismos y alegan que esto prueba un
ancestro común.
Tiempo distante
Neil Shubin, un paleontólogo de la Universidad de Chicago, es un personaje
clave en este programa. Él afirmó que la Tierra tiene 4.5 mil millones
de años, y para mostrar cuan insignificantes los humanos son, él adaptó
este tiempo a una hora. Luego afirmó que los animales comenzaron a existir
solamente en los últimos 10 minutos, mientras que los humanos aparecieron
sólo hasta la última centésima de un segundo.
A pesar de que ellos dijeron que respetarían el Cristianismo, vemos que no
incluyen en los temas el punto de vista creacionista. Hay muchos ejemplos de la
contradicción de la evolución con sus miles de millones de años
y las enseñanzas de Cristo. Jesús dijo en
Marcos 10:6, ‘Pero al principio de la creación,
varón y hembra los hizo Dios.’ Lo que dijo es consistente
con la interpretación literal del Génesis, donde la Tierra fue creada
aproximadamente 4000 años antes de que Él hablara esas palabras, y
de que Adán y Eva fueran creados el Día 6. Es diametralmente opuesto
con la ilustración de Shubin, la cual tiene al hombre apareciendo casi al
final, no el principio–y tiene casi 4.5 mil millones de años sin ningún
humano. También hay muchos problemas científicos con las afirmaciones
acerca de la datación de la Tierra. El conflicto entre billones de años
tanto con Cristo como con la verdadera ciencia es bien delineado en La Tierra: qué
tan antigua se ve? (en inglés)
¿Evolución de la ballena?
Este era un problema delicado para Darwin, pero aun así él tenía
fe en que las ballenas evolucionaron de mamíferos terrestres. El paleontólogo
Phil Gingerich de la Universidad de Michigan concuerda en que ‘la forma en
que las ballenas evolucionaron originalmente es un verdadero rompecabezas.’
Pero en este episodio, da la impresión de que los hallazgos de su fósil
han recorrido un largo camino para completar su rompecabezas.
Pakicetus
Izquierda: Reconstrucción del Pakicetus de Gingerich
Derecha: Huesos reales hallados (punteados).
Nota: nada debajo del cráneo.
En Pakistán Gingerich descubrió unos cuantos fragmentos de cráneo
de una criatura parecida al lobo que alegadamente tenía una oreja interna
como la de una ballena. Este estudio no ha concluido, ya que no hubo ningún
hallazgo post-craneal del esqueleto, y por lo tanto no tenemos la más mínima
idea de cómo se movió. Sin embargo, esto no detuvo a Gingerich para
que dejara de escribir un artículo a los profesores de escuela con una ilustración
de un animal nadando y atrapando peces, y pareciéndose convincentemente a
un eslabón entre los animales terrestres y las ballenas. También afirmó:
‘En el tiempo y en su morfología, el Pakicetus es perfectamente
intermedio, un eslabón perdido entre los primeros mamíferos terrestres
y más adelante, ballenas cabales.’ 1 El diagrama (izquierda)
nos muestra el patente contraste entre la reconstrucción y la realidad.
Desde que esta serie fue producida, han habido investigaciones nuevas que han invalidado
esta reconstrucción. Esto demuestra un fenómeno frecuentemente ocurrido
en la paleontología evolucionista. Muchas de las alegadas formas de transición
están basadas en remanentes fragmentarios, los cuales están abiertos
a muchas interpretaciones basadas en los axiomas de uno. La inclinación evolucionista
significa que tales remanentes son candidatos frecuentes a ser interpretados como
de transición, tal como fue con Gingerich, y es también prevaleciente
en reclamos de hombres-mono. Entre más huesos sean descubiertos, entonces
los fósiles casi siempre encajan en un tipo u otro, y no son más plausibles
para ser considerados de transición. También es notorio que las alegadas
formas inmediatas son frecuentemente pregonadas en los medios de comunicación,
mientras que la verdad de los hechos después de los estudios más profundos
usualmente son silenciadas o no publicadas.
Pakicetus … de ocho años y +. Ilustración: Carl Buell
<http://www.neoucom.edu/Depts/Anat/Pakicetid.html>
Un prominente experto en ballenas, Thewissen, y sus colegas desenterraron otros
huesos del Pakicetus, y publicaron su trabajo en la revista Nature.2
El comentario de esta publicación acerca del mismo tema3 dice,
‘Todos los huesos postcraneales indican que los pakicetidos fueron
mamíferos terrestres, e … indican que los animales fueron corredores,
con un solo pie tocando el suelo.’ (Ver ilustración, izquierda) Esta
imagen es muy diferente a la de Gingerich ¡de un animal acuático! El
artículo va más allá y describe al Pakicetus como un
‘cetáceo terrestre’, concluyendo que ‘las primeras ballenas
fueron totalmente terrestres, y más aún fueron eficientes corredoras.’
Pero el término ‘ballena’ se vuelve insignificante al describirlas
como mamíferos de tierra. Nunca se provee ninguna información de cómo
las verdaderas ballenas marinas supuestamente evolucionaron de las terrestres.
También, los ‘datos anatómicos’ contradicen las teorías
previas de los ancestros de la ballena. El artículo de noticias
Hallazgos de Fósil Muestran Ballenas Relacionadas a los Primeros Cerdos
(en inglés) dice:
‘Hasta ahora los paleontólogos pensaban que las ballenas habían
evolucionado de los mesoniquianos, un grupo extinto de carnívoros que habitaban
en la Tierra, mientras los científicos moleculares que estudian el ADN estaban
convencidos que descendían de los artiodáctilos [ungulados con los
dedos del pie iguales].
‘“Los paleontólogos, y yo soy uno de ellos, estábamos
equivocados,” dijo Gingerich.’
Tal franqueza es encomiable, y muestra la falacia de creer en alegadas ‘pruebas’
de la evolución. Lástima que Gingerich todavía esté
comprometido con el evolucionismo materialista.
Ambulocetus
Arriba:Esqueleto de Ambulocetus, como es dibujado en el
libro de Miller
En el medio: Reconstrucción de Ambulocetus, como
es dibujada en el libro de Miller.
Abajo: Huesos reales hallados (Amarillo). Note que falta la faja
pélvica.
Esto fue mencionado brevemente en este episodio, pero se presenta prominentemente
en el libro anti-creacionista Finding Darwin’s God [Encontrando al
dios de Darwin], por Kenneth Miller quien presentó en el Episodio 1 (ver
refutación, en inglés). En la página
265, Miller afirma: ‘el animal podía moverse fácilmente tanto
en la tierra como en el agua’. En la misma página hay un dibujo de
un animal reconstruido. Pero esto es ilusorio, posiblemente hasta engañoso,
e indicativo de que Miller no es de confiar, ya que no hubo indicación alguna
del hecho de hacen falta muchos huesos que no fueron hallados. La zona pélvica,
que es crucial para hacer tales comentarios, no fue hallada (ver diagrama, derecha).
Sin esto, es presuntuoso para Miller hacer esa proclamación. Su compañera
evolucionista Annalisa Berta señaló:
‘ … ya que la zona pélvica no está preservada, no hay
evidencia directa en el Ambulocetus para una conexión entre las extremidades
traseras y el esqueleto axial. Esto impide interpretaciones de locomoción
en este animal, ya que muchos de sus músculos que apoyan y movilizan las
extremidades traseras se originan en la pelvis.’4
Ver también ¿Una Ballena
de Cuento?, incluyendo el
apéndice (en inglés) de reclamos de subsecuentes huesos
de Ambulocetus y su (ir)relevancia para la evolución.
Basilosaurus
Este mamífero serpentino y totalmente acuático se ha conocido desde
el siglo 19no, pero Gingerich descubrió algo nuevo en algunos
especímenes en el Desierto de Sahara. El narrador señaló que
esta área estuvo bajo el agua una vez, y describió un estrecho de
arenisca en capas llamado el ‘valle de las ballenas’, de alegadamente
40 millones de años. Ellos propusieron la teoría que era una bahía
protegida donde las ballenas iban a dar a luz y a morir. Gingerich descubrió
lo que alegó ser una pelvis, huesos de pierna y parte de rodilla, lo cual
era evidencia de ‘piernas funcionales’ y ‘una prueba dramática
de que las ballenas algún tiempo atrás fueron mamíferos completos
de cuatro patas.’
Pero esto contradice a otros evolucionistas, ¡incluyendo al mismo Gingerich!
Por una parte en el documento Enseñando sobre la evolución y la naturaleza
de la ciencia dice que los huesos hallados ‘no son funcionales’
(Pág. 18), y el mismo Gingerich dijo en otro sitio ‘parecen estar diseñados
para ser un órgano sexual reproductivo’.5 Así que
estos huesos pueden ser explicados como órganos diseñados o como para
los evolucionistas con muchos deseos de encontrar formas transicionales: ‘piernas’
(El artículo El extraño cuento
de la pierna en la ballena, en inglés, refuta otro mito urbano acerca
de ballenas halladas con piernas).
Alegada secuencia de la transición de mamífero terrestre a ballena,
en
Enseñando sobre la Evolución y la Naturaleza de la Ciencia
¿Secuencia evolutiva de la ballena?
En el programa afirman que hay una serie incluyendo al Ambulocetus, Rhodocetus,
etc., donde las narices migraron a la parte trasera de la cabeza. Enseñando
sobre la Evolución y la Naturaleza de la Ciencia contiene un diagrama
(izquierda) en la Pág. 18. Pero cuando la serie es examinada, la secuencia
no es tan paulatina como ellos la implican. Veamos que este diagrama no indica que
el Basilosaurus realmente es cerca de 10 veces más largo que el Ambulocetus,
ni la naturaleza fragmentaria de los restos que ya ha sido discutida previamente.
Otro problema es que el Basilosaurus tiene un número de características
que significan que no pudo haber sido un ancestro de las ballenas modernas, por
ejemplo la forma del cuerpo, la estructura del cráneo y la forma de los dientes.
Ciertamente no hay evidencia alguna para la afirmación en el programa que
dice que ‘las piernas frontales se volvieron aletas, las piernas traseras
desaparecieron, los cuerpos perdieron el pelaje y tomó su forma aerodinámica
que conocemos hoy’. Agitando la varita mágica de la mutación/selección
apenas es suficiente para decir tales cosas sin un mecanismo observable que
efectuaría esos cambios.
Locomoción
El programa también afirma que hubo una transición para la manera
en que se movían. Los mamíferos marinos se mueven a través
del agua con movimientos verticales ondulantes de la espina dorsal, igual que como
lo hacen muchos mamíferos de tierra que corren rápido. Por otro lado,
los peces se mueven con ondulaciones laterales. Pero esto podría ser otra
característica de diseño común de los mamíferos, como
la leche o el pelo. También es de dudar si ésta es una predicción
única de la evolución; si las ballenas usaban movimientos de lado
a lado, los evolucionistas podrían presumidamente haber ‘predicho’
esto porque las colas de los animales terrestres también se menean lateralmente.
Mi libro Refutando la Evolución
(en ingles), escrito para refutar a Enseñando acerca de la Evolución
y la Naturaleza de la Ciencia, tiene un capítulo sobre la alegada
evolución de la ballena que cubre toda esta sección más detalladamente,
con documentación completa. Está disponible en el CD que produjimos en respuesta a
la serie PBS.
¿Evolución de los tetrápodos?
Los tetrápodos son animales con cuatro extremidades como los anfibios, reptiles,
aves y mamíferos. En 1995, Shubin y Ted Deschler encontraron en acantilados
de Pensilvana un hueso de hombro de un tetrápodo de alegadamente 370 millones
de años.
La paleontóloga de la Universidad de Cambridge Jenny Clack encontró
una mano ‘primitiva’ de un tetrápodo en Groenlandia, llamado
Acanthostega. Supuestamente esta criatura tenía branquias, una cola
parecida a la de un pez, aletas con forma de paleta, y una mano con dedos.
Ella dijo que esto refutaba la usual teoría de libro de texto de que los
peces evolucionaron las extremidades por una ventaja selectiva porque estaban siendo
abandonados en charcas que se secaban. Por el contrario, las extremidades evolucionaron
antes de que se arrastraran en la tierra, mientras todavía eran acuáticos.
La ventaja selectiva fue para escaparse de los raros y asombrosos peces predadores
que vivieron durante este período (llamado el Período Devoniano).
Shubin hizo hincapié en que ‘la evolución no estaba tratando
de hacer esto’, y más tarde el programa dijo, ‘estamos aquí
por coincidencias de la casualidad’. Esto debe aclarar que la evolución,
como es creída por los evolucionistas, no es ‘progresiva’ y no
muestra señal alguna de la dirección de una mano divina (ver otra
vez ¿El verdadero mensaje de Darwin:
te lo perdiste?).
Shubin también destacó el patrón común de extremidades
entre los tetrápodos, ilustrado por los peces y humanos al tener la secuencia
un hueso/dos huesos/pequeños huesos/palos (dígitos). Pero esto fracasa
en explicar la secuencia de desarrollo totalmente diferente, como es explicado en
este diagrama de mi refutación
en el Episodio 1.
La Explosión Cámbrica
El paleontólogo de la Universidad de Cambridge Simon Conway Morris explicó
que este fue ‘uno de los mayores adelantos en la historia de la vida.’
Esencialmente todos los diferentes phyla (grupos mayores) de animales aparecieron
abruptamente, sin ninguna forma de transición conocida que los precediera.
De acuerdo con los métodos evolucionistas de datación, esto fue hace
casi 500 millones de años. Morris admitió que Darwin reconocía
esto como un problema para su teoría, con animales apareciendo de la nada.
Morris dijo ‘todavía es un misterio.’ Darwin predijo que los
animales divergían gradualmente de un patrón común, así
que podía haber ejemplos de fósiles de esta divergencia, mientras
que al contrario vemos mayores diferencias surgiendo abruptamente en el principio.
Otra vez, esto es de acuerdo con el marco temporal de la evolución; los creacionistas
Bíblicos vemos el registro fósil no como una secuencia del tiempo,
sino como una secuencia de entierro por el Diluvio y sus post-efectos.
Después el programa habló del Esquisto Burgués, con muchas
criaturas raras, por ejemplo, una con cinco ojos, otra criatura gusanoide con una
gran espina dorsal, y aún otra con dientes alrededor de su boca. Pero no
se mostró cómo evolucionaron los animales cámbricos. Supuestamente
la evidencia nos muestra que la evolución usa algunos planes corporales básicos,
pero no se provee evidencia sobre los orígenes.
Cambios de genes: ¿muestras de la evolución?
El biólogo del siglo XIX William Bateson encontró que los embriones
a veces tenían partes del cuerpo creciendo en lugares equivocados. De ahí
él propuso que hay controles fundamentales para ciertas partes del cuerpo,
y otros controles que gobiernan dónde van.
Ed Lewis investigó y ganó un Premio Nóbel en 1995 por descubrir
un pequeño grupo de genes que afectan diferentes partes del cuerpo (Hox o
Homeocaja–ver Hox (homeocaja)
Genes: Salvador de la Evolución?, en inglés). Ellos actúan
como ‘arquitectos del cuerpo’. Las mutaciones es éstos pueden
causar cambios ‘dramáticos’. Se han llevado acabo muchos experimentos
en las moscas de la fruta (Drosophila), donde los venenos y la radiación
ocasionaron la mutación.
El problema es que siempre son dañinos. Un caso famoso es el de la Antennapedia,
donde las piernas crecen donde las antenas deben estar. El programa mostró
un par extra de alas en una mosca, pero fracasó en mencionar que eran un
impedimento para volar porque no había músculos acompañantes.
Ambas moscas serían eliminadas por la selección natural.
Walter Gehring de la Universidad de Basilia (Suiza) reemplazó un gen necesitado
para el desarrollo del ojo en una mosca de fruta con el gen correspondiente de un
ratón. La mosca desarrolló ojos normales de mosca, o sea, ojos compuestos
en vez de ojos de lente. Este gen es llamado Sin Ojos, debido a que la ausencia
de este gen significa que no se formarán los ojos.
Sin embargo, hay más diferencias entre los diferentes animales. Sin Ojos
es un interruptor–activa la información genética necesaria
para los ojos. Pero la evolución requiere alguna manera de generar la nueva
información que debe activarse. La información necesaria para construir
un ojo compuesto es bastante diferente de la necesaria para construir un ojo de
lentes. Por analogía, un interruptor en un enchufe puede encender una lámpara
o una laptop, pero esto prueba difícilmente ¡que la lámpara
evolucionó a una laptop!
De la misma manera, el programa dice que Sin Ojos es uno de un pequeño
número de genes comunes que causan una organización de cuerpo común
en muchos animales. El programa ilustraba esto con diagramas. Supuestamente toda
lo que la evolución necesitaba hacer era mezclar paquetes de información
en diferentes combinaciones.
Pero como se muestra, las mutaciones conocidas en estos genes causan monstruosidades.
Es muy diferente el tener distintos enchufes a tener algo encendido o apagado. Además,
el embrión se desarrolla a su plan de cuerpo básico antes de
que estos genes comiencen a activarse o desactivarse–obviamente ellos no pueden
ser la causa del plan ¡antes de que sean activados! Los genes comunes se entienden
dado a la existencia de un sólo Creador.
¿Evolución humana?
Donald Johanson, el descubridor del alegado eslabón perdido ‘Lucy’
fue parte del programa. Supuestamente los humanos son parte de la evolución,
a pesar de nuestras habilidades únicas para diseñar y crear obras
de arte. Alegadamente hace cerca de 7 millones de años, nuestros ancestros
se bajaron de los árboles y se convirtieron en bípedos. Entonces pudieron
recoger y transportar comida, y esta comida podía ser mayor en energía.
Más alimento hizo que los cerebros crecieran, los cuales ayudaron a recoger
la comida más eficientemente, en una retroalimentación positiva. Pero
Johanson dijo que aún así hay diferencias en los esqueletos de chimpancés
y humanos incluyendo las pelvises diferentes, un ángulo diferente en el que
la espina dorsal toca el cráneo, y la manera en que caminamos con nuestras
rodillas juntas mientras que los monos caminan con sus piernas muy separadas.
Este episodio realmente ofreció ‘evidencia’ diminuta. El registro
fósil está lleno de hoyos, y los alegados ‘eslabones perdidos’
aburren después de un tiempo porque son frecuentemente desacreditados (ver
El alegado ‘hombre-mono’ de
Time nos confunde (otra vez), en inglés). La ‘evidencia’
más cercana fue de Liza Shapiro, de la Universidad de Texas, mostrando cuán
flexible es la espina del lemur. El lemur se puede mover de todas las formas, a
excepción de saltar verticalmente. Pero esto no muestra cómo un cuadrúpedo
puede hacer todas las transformaciones necesarias para convertirse propiamente en
un bípedo.
Referencias
- Gingerich, P., The Whales of Tethys [Las Ballenas de Tethys], Natural History
[Historia Natural], p. 86, Abril 1994.
- Thewissen, J.G.M., Williams, E.M, Roe, L.J. y Hussain, S.T., Skeletons of terrestrial
cetaceans and the relationship of whales to artiodactyls [Esqueletos de cetaceos
terrestres y la relación de las ballenas con los artiodáctilos], Nature
[Naturaleza] 413:277–281, 20 Septiembre 2001 (ver
archivo PDF).
- Muizon, C. de, Walking with whales [Caminando con ballenas], Nature [Naturaleza]
413:259–260, 20 Septiembre 2001 (ver
archivo PDF).
- Berta, A., What is a Whale? [Qué es una Ballena?] Science [Ciencia]
263(5144):180–181, 1994; perspectiva sobre Thewissen, J.G.M., Hussain,
S.T. y Arif, M., Evidencia de fósil para el origen acuático de la
locomoción en ballenas Archeocete whales, mismo tema, pp. 210—212.
- The Press Enterprise, 1 Julio 1990, A-15.
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