Mercurio—el pequeño planeta que causa grandes problemas a la evolución
por Spike Psarris
Mercurio—de los 9 planetas conocidos de nuestro sistema solar, es el más
cercano al sol. Es también uno de los más pequeños, sólo
Plutón (el más lejano) es más pequeño. Aún Ganymede
(una luna de Júpiter) y Titán (luna de Saturno) son más grandes.
Aún así, Mercurio tiene mucho que decir acerca de los orígenes
de nuestro sistema solar.
Mercurio es un planeta de extremos. La cara del planeta que da al sol alcanza temperaturas
de cerca de 430°C (más que suficiente para derretir plomo), mientras
que el lado oscuro es frígido, -170°. Mercurio gira alrededor del sol
cada 88 días, y tiene la característica de girar en su eje exactamente
3 veces por cada dos órbitas completas.
Mucha de la información sobre Mercurio proviene del Mariner 10 en el vuelo
de 1974–75. Falto de la variedad y color de algunos de los planetas, la superficie
rocosa y con muchos cráteres de Mercurio semeja a la de la luna. Pero lo
que es realmente interesante acerca de Mercurio son las cosas que no se pueden ver.
Científicos han descubierto que Mercurio tiene la densidad más alta
de todos los planetas conocidos (menos la de la Tierra). Mercurio es tan denso que
se cree que tiene un centro de hierro ocupando casi 75% de su diámetro.1
Esta densidad extraordinaria ha generado mucho disturbio y confusión en la
astronomía evolucionista. Los evolucionistas concuerdan en modelos de la
formación de los planetas … pero sus modelos dicen que Mercurio no
puede ser nada cercano a lo denso que realmente es.
Chocando con la evolución
Después de décadas de conflicto, la mayoría de los astrofísicos
de hoy se han rendido y han admitido que la alta densidad en Mercurio no puede ser
acomodada dentro de los modelos de desarrollo lento y gradual.
En su lugar, la explicación preferida ahora es que billones de años
atrás, un gran objeto se estrelló en Mercurio, despojándole
de su material menos denso dejando la alta densidad vista actualmente.2

Las misiones del Mariner de los 1960’s y 70’s
El Mariner 10 fue el último de su serie de naves espaciales y la primera
misión en usar la fuerza gravitacional de un planeta (Venus) para llegar
a otro (Mercurio). La nave fue lanzada en 1973 y legó a Mercurio el 29 de
Marzo de 1974. Durante el año siguiente envió 10,000 imágenes
del planeta y había explorado 57% de la superficie cuando su energía
se extinguió. Ahora está en órbita alrededor del sol.
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Considere las implicaciones de esto. Los evolucionistas han admitido que el planeta
que vemos hoy ¡no puede ser explicado mediante procesos evolutivos graduales!
Esta es una aceptación asombrosa. En su lugar, proponen una catastrófica
colisión de hace mucho tiempo. ¿Cuál es la evidencia de esa colisión?
Ninguna, simplemente que de lo contrario, ¡Mercurio desaprobaría la evolución!
Una y otra vez en la astronomía evolutiva, las colisiones cósmicas
son invocadas como un tipo de vara mágica para rescatar las hipótesis
evolucionistas de las evidencias. El planeta Uranio está inclinado, pero
la evolución dice que no puede ser natural—por tanto, hace mucho tiempo
algo lo golpeó y lo dejó así. La rotación de Venus contradice
las predicciones evolucionistas—por tanto, hace mucho tiempo algo lo golpeó
y lo hizo girar en sentido contrario. La atmósfera de Marte es muy delgada
para los gustos evolucionistas—por tanto, solía ser más gruesa,
pero hace mucho tiempo algo golpeó Marte y desprendió parte de ella.
Mercurio es muy denso para la evolución—por tanto, hace mucho tiempo
algo lo golpeó y convenientemente removió las partes más ligeras.
Los evolucionistas hacen oscilar su vara-colisión como les place, y todavía
se burlan de la creencia “no-científica” cristiana en un diluvio
global y catastrófico, a pesar de la abundante evidencia histórica
y física que hay.
Mercurio Magnético
Los retos de Mercurio al naturalismo no están limitados a su densidad. Los
evolucionistas recibieron otra sacudida cuando el campo magnético de Mercurio
fue descubierto. Para entender porqué representa un problema, debemos discutir
las ideas evolucionistas del magnetismo planetario.
La mayoría de los planetas del sistema solar tienen un campo magnético.
¿De dónde provienen estos campos? Los evolucionistas (y creacionistas de
‘largas eras’) sostienen una teoría ‘dínamo’
que requiere que aquellos planetas con campos magnéticos tengan también
núcleos de metal derretido.
A través de una complicada serie de eventos, los movimientos de los fluidos
dentro del núcleo pueden supuestamente generar un campo magnético.
Los evolucionistas creen en esta idea porque es el único mecanismo que ellos
han podido proponer por el cual los planetas supuestamente de millones de años
de antigüedad podrían todavía tener campos magnéticos—los
demás mecanismos requerirían que los planetas fueran más jóvenes.
Algunas características de Mercurio
- A diferencia de la mayoría de los planetas, Mercurio carece
de lunas
- Su delgada atmósfera está hecho de Helio y sodio
- Un año en Mercurio es sólo ˜ 88 días
de la Tierra, pero
¡Uno de sus días es ˜ 59 días de la Tierra!
- En Mercurio, podrías saltar 2½ veces más alto que
en la Tierra
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Desafortunadamente para los que creen en largas eras, mientras más descubrimos
de otros planetas, más encontramos que el modelo del dínamo no puede
ser cierto para ellos.3 Esto no debería sorprendernos, pues los
creyentes de las largas eras admitieron que aún la Tierra por sí misma
presenta enormes problemas para el modelo dínamo, ¡y la tierra fue el primer
planeta para el que se inventó el modelo y para explicarlo!4
Regresando a Mercurio, para tener billones de años de edad y todavía
conservar el campo magnético debe haber movimiento de fluidos dentro del
núcleo del planeta y, por tanto, el núcleo mismo debe estar derretido.
Pero como los evolucionistas dicen, ‘Mercurio es tan pequeño que la
opinión general es que el planeta [i.e. su núcleo] debe haberse congelado
eones atrás’.5 Entonces, el núcleo no puede estar
derretido y así las teorías evolucionistas tendrían que concluir
que Mercurio no tiene un campo magnético. ¡Pero sí lo tiene!
Algunos evolucionistas especulan que quizás el núcleo de Mercurio
no es hierro (que se habría ‘sólidificado eones atrás’),
sino sulfuro de hierro, en su lugar (el cual no necesariamente se habría
solidificado a través de esos eones). Pero tratando de solucionar el problema
de Mercurio, se crea un problema más grande.
Un principio fundamental de la teoría de la nebulosa solar (usada para explicar
cómo se formó nuestro sistema solar) es que no puede haber ningún
elemento volátil tal como el azufre tan cerca del sol, por tanto, no puede
haber sulfuro de hierro en Mercurio. En consecuencia, en un intento para rescatar
una edad de billones de años para Mercurio, los evolucionistas están
socavando los mismos fundamentos de sus ideas acerca de la formación de todo
el sistema solar. 6
Los creacionistas no tienen ningún problema explicando el campo magnético
de Mercurio, ni el de cualquier otro planeta. Hay muchas maneras en que un planeta
joven (6,000 años de edad) podría conservar su campo.7
Pero puesto que los evolucionistas rechazan una creación joven, no pueden
explicar el magnetismo planetario. Como dice un evolucionista: ‘¡El Magnetismo
es casi tanto como un acertijo ahora como cuando William Gilbert (1544–1603)
escribió su texto clásico Concerning Magnetism, Magnetic Bodies, and
the Great Magnet, Earth [Sobre el Magnetismo, Cuerpos magnéticos y el
Gran Magneto, la Tierra] in 1600’!8
Más sobre Mercurio
Distancia media del sol: 57,910,000 km
Radio Ecuatorial: 2439.7 km
Velocidad de escape ecuatorial: 4.25 km/sec
Periodo de rotación: 58.6462 days
Orbital period: 87.969 days
Temperaturas:
Superficie media 179°C
Superficie máxima 427°C
Superficie mínima –173°C
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Cuando un cristiano examina el sistema solar, es fácil de preguntarse si
el Creador diseñó los planetas específicamente para confundir
las explicaciones no-creacionistas de ellos. Repetidamente, nuevos descubrimientos
contradicen las ideas naturalistas. Irónicamente suficiente, en el caso de
Mercurio, aún los evolucionistas admiten esto, después de cada nueva
hipótesis. Ellos admiten que cualquier intento por incluir a Mercurio en
sus modelos evolucionistas, los condenará hacia el fracaso—ellos dicen
que Mercurio es una ‘trampa’9 que ha ‘seducido’9
a evolucionistas, y ha tenido una ‘atracción fatal para los modeladores
del sistema solar.’9
Así que vemos que este pequeño, aparentemente insignificante planeta,
crea enormes tropiezos para aquellos que desean negar al Creador. Ciertamente, ‘Dios
ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y lo débil
del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte’ (1
Corintios 1:27).
Enigma del Planeta
Si estuvieras parado en Mercurio, verías cuando sale el sol e inmediatamente
después, el ocaso, antes de que vuelva a salir otra vez viajando hacia el
oeste. De manera similar, en el anochecer, vuelve a salir el sol por unos momentos,
antes de ocultarse una vez más. Esto se debe a la forma en que la rotación
de Mercurio combina con su muy elíptica (forma ovalada) órbita.
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Spike Psarris, B.Sc., fue antes un ingeniero en el programa militar
espacial de los Estados Unidos. Ahora trabaja en el sector comercial.
Referencias y notas
- Sea o no que los detalles de este modelo sean correctos, la altísima densidad
de Mercurio es un hecho, pues está basado en medidas y observaciones. Por
ejemplo, observamos la fuerza gravitacional en el Mariner 10.
- ‘La fuerza dirigida detrás de intentos previos para la explicación
de Mercurio ha sido para embonar la alta densidad del planeta en algún esquema
del sistema solar preferido sobre todos … Se ha aclarado que ninguno de estos
modelos propuestos funcionan, y que la alta densidad está convenientemente
acomodada en la hipótesis del gran impacto, que hace a Mercurio único.’
Taylor, S.R., Solar System Evolution: A New Perspective, Cambridge University
Press, New York, p. 194, 1992.
- Ver, por ejemplo, Creation 24(3):38-40, 2002 para una discusión de
Urano, y Creation 25(1):22-24, 2002 para una discusión sobre Neptuno.
- Para más información, ver Sarfati, J., “The
earth’s magnetic field”, Creation 20(2):15–17, 1998.
Para una explicación más profunda, incluyendo documentación
de una variedad de revistas seculares, ver Humphreys, R., The Earth’s magnetic
field is still losing energy,(www.creationresearch.org/crsq/articles/39/39_1/GeoMag.htm),
30 July 2002.
- Taylor, S.R., Destiny or Chance: our solar system and its place in the cosmos,
Cambridge University Press, Cambridge, p. 163, 1998.
- Algunos evolucionistas reconocen esto. ‘Un núcleo de hierro puro se
habría congelado hace mucho, así que el candidato más viable
es un núcleo FeS … ’ La presencia del elemento volátil
azufre como constituyente del planeta más cercano al sol tiene importantes
implicaciones para modelos de acrecencia planetaria. Si Mercurio contiene una cantidad
substancial de azufre (2–3%), entonces esto quita mucho de lo racional para
la zona heliocéntrica de la composición de la nebulosa. Los modelos
en que Mercurio acrecienta sólo por componentes de gran temperatura, ya no
son viables. Si el planeta más próximo al Sol tiene un componente
volátil sustancial (si bien FeS es la fuente probable de azufre), hay pocas
bases para modelos de condensación de acumulación planetaria basada
en la distancia heliocéntrica’ Ref. 2, p. 191, énfasis
añadido.
- Ver como una posibilidad: Humphreys, R., The creation of planetary magnetic fields,
www.creationresearch.org/crsq/articles/21/21_3/21_3.html.
- Ref. 5, pp. 163–164.
- Ref. 5, p. 166.
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