Peligros de la evolución teísta
por Werner Gitt
La fórmula ateísta (sin Dios) de la evolución es:
Evolución = materia + factores evolutivos (casualidad y necesidad + mutación
+ selección + aislamiento + muerte) + periodos de tiempo muy largo.
En la visión de la evolución teísta se añade a Dios:
Evolución teísta = materia + factores evolutivos (casualidad y necesidad
+ mutación + selección + aislamiento + muerte ) + periodos de tiempo
muy largos + Dios.
En el sistema de evolución teísta Dios no es el Dios omnipotente de
todas las cosas, cuya palabra ha de ser tomada seriamente por todos los hombres,
sino que está integrado en la filosofía evolucionista. Esto lleva
a los Cristianos a diez peligros.1
Peligro número 1. Falsa representación de la Naturaleza de Dios.
La Biblia nos revela a Dios como nuestro Padre que está en los Cielos, el
cual es absolutamente perfecto (Mateo
5:48), santo (Isaías
6:3), y omnipotente (Jeremías
32:17). El apóstol Juan nos dice que "Dios es amor",
"luz", y "vida" (1
Juan 4:16, 1:5, 1:1-2). Cuando Dios crea algo, su Creación es descrita
como "buena en gran manera" (Génesis
1:31), y "perfecta" (Deuteronomio
32:4).
La evolución teísta nos lleva a una representación falsa de
la Naturaleza de Dios ya que la muerte y el dolor son atribuídos al Creador
como principios de la Creación. (El creacionismo progresivo, de igual manera,
admite millones de años de muerte y sufrimiento antes del pecado).
Peligro número 2. Dios se convierte en un "Dios de los vacíos".
La Biblia dice que Dios es la causa primera de todas las cosas. "
para
nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas
las cosas
y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las
cosas, y nosotros por medio de Él." (1 Corintios 8:6)
En la evolución teísta el único espacio que se le concede a
Dios son aquellas partes de la naturaleza que la evolución, con los medios
actuales, no puede explicar. De esta forma Dios es reducido a ser el "Dios
de los vacíos". De los vacíos dejados por la "ciencia".
Esto lleva al punto de vista de que "Dios, por lo tanto, no es absoluto, sino
que Él, en sí mismo, ha evolucionado - Él es evolución
".2
Peligro número 3. Negación de las enseñanzas fundamentales
de la Biblia.
La Biblia, en todo momento, nos dice que la Biblia es una fuente de conocimiento
inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16), siendo el Antiguo Testamento una "rampa"
que nos lleva al Nuevo Testamento, así como un carril de aceleración
nos incorpora a la autopista (Juan 5:39, recordemos que las Escrituras a las que
se refiere Jesucristo en este pasaje son el Antiguo Testamento ya que el nuevo aún
no estaba escrito). La historia Bíblica de la creación no debería
ser entendida como un mito, una parábola, o una alegoría, sino como
una crónica histórica, porque:
- Los hechos biológicos, astronómicos y antropológicos están
escritos de forma didáctica [para enseñar].
- En los Diez Mandamientos Dios basa los seis días de trabajo y uno de descanso
en el mismo lapso de tiempo que el descrito en la historia de la creación
(Exodo 20:8–11).
- En el Nuevo Testamento Jesús se basa en la creación Bíblica
para dar respuestas sobre temas tan importantes como el matrimonio (p. ej. Mateo
19:4–5).
- En ningún pasaje de la Biblia hay ninguna indicación señalando
que la historia de la creación no deba ser entendida como una crónica
de lo que realmente ocurrió.
La doctrina de la evolución teísta debilita la forma fundamental de
leer la Biblia, que es la forma que Jesús, los profetas y los apóstoles
utilizaron para leerla, entenderla y enseñarla. Hechos relatados en la Biblia
son reducidos a ser imaginación mítica y el mensaje de que cada palabra
de la Biblia y su significado, con certeza, se pierde.
Peligro número 4. Pérdida del camino para encontrar a Dios.
La Biblia describe al hombre como completamente engañado por el pecado después
de la caída de Adán (Romanos 7:18–19). Sólo aquellas
personas que se dan cuenta de que son pecadoras y de que están perdidas buscarán
al Salvador quien "vino a buscar y a salvar lo que se había perdido".
(Lucas 19:10)
La evolución no admite ningún pecado en el sentido Bíblico
de romper la relación con Dios. El pecado pierde su significado, y eso es
exactamente lo contrario de lo que el Espíritu Santo hace - Él declara
el pecado como malo. Si el pecado lo vemos simplemente como un factor evolutivo
no dañino, entonces hemos perdido la clave para llegar a Dios, que no se
resuelve incluyendo a Dios en el escenario de la evolución.
Peligro número 5. La encarnación de Dios se debilita.
La encarnación de Dios a través de Su hijo Jesucristo es una de las
enseñanzas básicas de la Biblia. La Biblia dice que "
aquel
Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros
"(Juan 1:14),
"Cristo Jesús
hecho semejante a los hombres" (Filipenses
2:5–7).
La idea de evolución debilita la base de nuestra salvación. El evolucionista
Hoimar von Ditfurth habla de la incompatibilidad de la reencarnación de Jesús
y el pensamiento evolucionista : "La consideración de la evolución
nos fuerza inevitablemente a una revisión crítica
de afirmaciones
cristianas. Esto se aplica directamente al concepto Cristiano de la encarnación
de Dios."3
Peligro número 6. La base Bíblica que es el trabajo de Jesús
por nuestra salvación se convierte en mito.
La Biblia enseña que la caída del primer hombre en el pecado fue un
hecho real y que esto fue la causa directa de pecado en el mundo : "Por tanto,
como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte,
así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron."
(Romanos 5:12).
La evolución teísta no reconoce a Adán como el primer hombre,
como tampoco que fue creado directamente de "el polvo de la tierra" por
Dios (Génesis 2:7). La mayoría de los que creen en la evolución
teísta creen que la historia de la creación es un cuento mítico
con significado espiritual. Sin embargo, el pecador Adán y el Salvador Jesús
están totalmente relacionados en la Biblia - Romanos 5:16–18. Por
lo tanto, lógicamente si convertimos a Adán en mito debilitamos seriamente
el fundamento Bíblico del trabajo de Salvación de Jesús.
Peligro número 7. Perdida de Cronología Bíblica.
La Biblia nos da una escala temporal para la historia y esto subraya un entendimiento
correcto de la Biblia. Esta escala temporal incluye:
- La escala temporal no puede ser extendida indefinidamente hacia el pasado, ni hacia
el futuro. Hay un comienzo bien definido en Génesis 1:1, como también
un final en el que el tiempo físico acabará (Mateo 24:14).
- La duración total de la creación fueron seis días (Exodo 20:11).
- La edad del universo podemos estimarla basándonos en las genealógicas
registradas en la Biblia (pero no puede ser calculada exactamente). Y es del orden
de varios miles de años, no billones.
- Galatas 4:4 señala el acontecimiento más importante en la historia
del mundo : "Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió
a su Hijo", lo que ocurrió hace aproximadamente 2000 años.
- El regreso de Cristo en gloria y poder es el mayor acontecimiento esperado en el
futuro.
Aquellos que creen en la evolución teísta (y creación progresiva)
menosprecian las medidas temporales dadas por la Biblia, en favor de las escalas
temporales evolucionistas que implican billones de años tanto en el pasado
como en el futuro (para los cuales no hay ningún fundamento real convincente).
Esto puede llevarnos a dos errores:
- No todas las afirmaciones de la Biblia hemos de tomarlas seriamente.
- Podemos olvidar que Jesucristo va a volver.
Peligro número 8. Pérdida de conceptos básicos sobre la Creación.
Ciertos conceptos esenciales sobre la creación se enseñan en la Biblia.
Estos incluyen:
- Dios creó la materia sin usar ningún material.
- Dios creó primero la Tierra y en el cuarto día la luna, el sistema
solar, nuestra galaxia y todos los demás sistemas de estrellas. Este orden
de creación entra en conflicto con la idea de "evolución cósmica",
como por ejemplo la teoría del "big bang".
La evolución teísta ignora todos los principios sobre la creación
Bíblica de este tipo y lo reemplaza con nociones evolucionistas, y por lo
tanto contradiciendo y oponiéndose a las omnipotentes obras de Dios en Su
creación.
Peligro número 9. Tergiversación de la realidad.
La Biblia lleva el sello de la verdad, y todas sus declaraciones son autorizadas
- tanto si versan sobre la fe y la salvación, la vida cotidiana o sobre temas
de importancia científica.
Los evolucionistas dejan todo esto a un lado, p. ej. Richard Dawkins dice : "Casi
todo el mundo ha creado su propio mito sobre la creación, y la historia de
Génesis es simplemente la que fue adoptada por una tribu de pastores del
medio este. Y es tan válida como la creencia de una tribu del oeste africano
que dice que el mundo fue creado del excremento de las hormigas ".4
Si la evolución es falsa, entonces muchas ciencias han abrazado un idea falsa.
En los puntos en los cuales coinciden con la idea de la evolución, esas ciencias
tergiversan la realidad. ¡Cuanto más, por tanto, un teólogo
que parte de lo que la Biblia dice y abraza la evolución!
Peligro número 10. Olvidar el propósito.
En ningún otro libro histórico encontramos tantas y tan valiosas afirmaciones
sobre el propósito de Dios para el hombre como en la Biblia. Por ejemplo:
- El hombre es el objetivo de Dios en la creación. (Génesis
1:27–28)
- El hombre es el objetivo del plan de salvación que Dios ha hecho. (Isaias
53:5)
- El hombre es el objetivo de la misión del Hijo de Dios. (1
Juan 4:9)
- Nosotros somos el objetivo de la herencia de Dios. (Tito
3:7)
- El cielo es nuestro destino. (1
Pedro 1:4)
La idea de propósito es repudiada por los evolucionistas. " Las adaptaciones
evolutivas no persiguen un propósito, por lo tanto no pueden ser entendidas
como si tuvieran un objetivo.5 Por
lo tanto, una creencia como la evolución teísta, que intenta armonizar
propósito con no-propósito, es una contradicción.
CONCLUSIÓN
Las doctrinas de creación y evolución son tan fuertemente divergentes
que la reconciliación es totalmente imposible. Los que creen en la evolución
teísta intentan integrar las dos doctrinas, sin embargo esa fusión
reduce el mensaje de la Biblia a un mensaje insignificante. La conclusión
es inevitable : No hay ninguna base en la Biblia para sostener la evolución
teísta.
¿QUE IMPLICA LA EVOLUCIÓN TEÍSTA ?*
*Esta sección es una adaptación del libro Did God Use Evolution?
[¿Usó Dios la Evolución?] pp. 13–16, 24.
Las siguientes suposiciones son, en general, aplicables a la idea de la evolución
teísta:
- El principio básico, la evolución, se da por supuesto. No se discute,
se toma como cierto.
- Se cree que la evolución es un principio universal.
- Desde el punto de vista de las leyes científicas no hay ninguna diferencia
entre el origen de la tierra, y la vida y su consecuente desarrollo (el principio
de uniformidad).
- La evolución se apoya en procesos que permiten el aumento y mejora en organización
desde lo simple a lo complejo, de la no existencia de vida a la existencia de vida,
y desde las formas inferiores de vida a las superiores.
- Las fuerzas conductoras de la evolución son la mutación, la selección,
el aislamiento y la mezcla.
- Casualidad y necesidad, largos periodos de tiempo, cambios ecológicos, y
muerte son factores adicionales indispensables.
- La línea cronológica del proceso de evolución es tan larga
que cada uno puede creer en tanto tiempo como quiera.
- El presente es la clave del futuro.
- Hubo una transición suave de la no existencia de vida a la existencia de
vida.
- El proceso de evolución seguirá en el futuro lejano.
Además de estas suposiciones, hay tres creencias adicionales que se aplican
a la evolución teísta:
- Dios uso la evolución como herramienta para crear.
- La Biblia no contiene ideas relevantes o útiles concernientes a la ciencia
actual sobre el origen de la vida.
- Las afirmaciones hechas por los científicos evolucionistas tienen prioridad
sobre la Biblia. La Biblia debe ser reinterpretada en aquellos pasajes en los que
contradice la visión evolucionista del mundo actual.
Referencias
- Este artículo ha sido adaptado. Pertenece al capítulo
8, “The Consequences of Theistic Evolution” [“Las Consecuencias
de la Evolución Teísta”] del libro del Dr. Werner Gitt Did God
use Evolution?[¿Utilizó Dios la Evolución?]
Christliche Literatur-Verbreitung e.V., Postfach 11 01 35 . 336611, Bielefeld, Alemania.
Volver al texto
- E. Jantsch, Die Selbstorganisation des Universums, Munich
(Alemania), 1979, p. 412. Volver al texto
- Hoimar von Ditfurth, Wir sind nicht nur von dieser Welt
[Nosotros no somos solo de este mundo], Munich (Alemania), 1984 pp. 21–22.
Volver al texto
- Richard Dawkins, The blind Watchmaker [El relojero
ciego], Penguin Books, Londres, 1986, p. 316. Volver al texto
- H. Penzlin, “Das Teleologie-Problem in der Biologie”,
Biologische Rundschau, 25 (1987), S.7–26, p. 19.
Volver al texto
|