Insectos en salmuera
Otro hallazgo de ADN ‘antiguo’ más difícil de refutar, deberá ser lógicamente la
rendición de muerte a los ‘millones de años’
Por Don Batten
Muchos científicos han reportado hallazgos de ADN en fósiles que se
dice tienen millones de años. Hemos comentado algunos de estos reportes y
sus implicaciones en la creencia errónea, aceptada en forma general, de una
Tierra vieja.1
Algunos científicos incluso han reportado el reavivamiento de bacterias del
intestino de una abeja, supuestamente de 15–40millones de años de antigüedad.2
Y más recientemente, investigadores dicen haber revivido bacterias de rocas
que se dice que tienen 250 millones de antigüedad.3
Debido a que la química del ADN nos dice que no puede durar millones de años,
aún bajo condiciones ideales de almacenamiento,4,5 las declaraciones
de hallazgos de ADN antiguo (no hablemos de bacterias antiguas intactas) ha sido
causa de disputa. Un experto, Svante Pääbo, encontró que algunas
horas después de la muerte, el ADN se descompone en cadenas de 100-200 unidades
de largo que el agua, por sí misma, destruiría completamente en 50,000
años, y que la radiación del medio, por sí sola, borraría
eventualmente la información de ADN, aún en ausencia de agua y oxígeno.5
Los escépticos atribuyen los ‘hallazgos’ reportados de ADN a
contaminación de muestras, o a la intrusión posterior de materia orgánica
conteniendo ADN en la formación geológica. De hecho, algunas declaraciones
han sido invalidadas.6
Con más cuidado esta vez
Hoy en día, algunos geólogos y microbiólogos en Inglaterra
reportan haber hallado ADN en pequeñas inclusiones en cristales de sal con
un rango de ‘edad’ de 11 a 425 millones de años. Sus hallazgos
fueron publicados en la prestigiosa revista Nature.7
Los investigadores siguieron cuidadosamente procedimientos para evitar la posibilidad
de contaminación. Los autores también examinaron los cristales de
sal bajo el microscopio para revisar fracturas que pudieran permitir la contaminación
de los cristales después de su formación original. En cristales sin
fracturas, encontraron inclusiones de salmuera que inmediatamente cortaron con un
láser bajo condiciones estériles. Ellos supervisaron que el procedimiento
no destruyera al ADN.
Con objeto de confirmar que el ADN no llegó por contaminación, los
científicos compararon las secuencias de ‘letras’ de ADN de las
inclusiones de sal con aquellas del mismo gen en bacterias modernas muy similares.8
Ellas fueron diferentes, sugiriendo que el ADN no se debió a contaminación.
Aún aplicando los mismos procedimientos de laboratorio a todas las muestras,
en diferentes partes del mundo (Polonia, Tailandia, y EUA), las diferentes fuentes
dieron diferentes secuencias de ADN y una de las fuentes de cristales de sal falló
en reconocer ADN. Se llevaron a cabo análisis con blancos de muestras para
verificar que las inclusiones de cristales de sal fueron tratadas en igual forma—unas
sin fuente de ADN conocida para verificar que se hubiera contaminado accidentalmente,
y otras con ADN añadido, para verificar que el ADN no fuera destruido durante
el proceso.
Aún más, los investigadores encontraron ADN de diferentes tipos de
bacteria que se esperarían en inclusiones de sal—tal como bacterias
‘amantes de sal’ y bacterias que toleran un amplio rango de ambientes.
Ésta es una buena evidencia de que los resultados no son por contaminación.
Este trabajo imparte algo de credibilidad a otros investigadores que han detectado
ADN en supuestos fósiles antiguos.
Conflicto—y solución
La noción de la presencia de ADN en tal material ‘antiguo’ se
opone, sin duda alguna, al conocimiento de los químicos que saben que el
ADN no puede sobrevivir millones de años. La BBC News (en línea)
reportó, como se ve a continuación, declaraciones de uno de los autores
de la publicación, William Grant:9
‘Hay gente bien conocida y respetada que creen que el ADN no puede sobrevivir
poco más de 100,00 años. Los fundamentos químicos muestran
que las uniones se separan. Pero tales expertos han basado su trabajo en ADN mantenido
en líquidos relativamente diluidos, pero poco se ha investigado sobre el
comportamiento del ADN en soluciones extremadamente saladas’, mencionó.
‘Pensamos que la sal tiene propiedades particulares de preservación’,
añadió.
Sin embargo, los químicos que niegan que el ADN puede durar por eones, han
considerado la posibilidad de condiciones notables de conservación, y, aún
así, ni siquiera aceptan la remota posibilidad de edades de millones de años
para el ADN.
Recapitulando la causa del conflicto:
- Un grupo de químicos insiste (con razones fundadas) que el ADN no puede durar
millones de años.
- Otro grupo de científicos ha presentado evidencia sólida de que han
encontrado ADN en los estratos que los evolucionistas creyentes de las largas eras
consideran que tienen 425 millones de años (con el fundamento de que el ADN
estaba en los estratos desde el tiempo en que se formaron).
La manera obvia de resolver estos puntos de vista en conflicto es reconociendo que
las edades atribuidas a los estratos que contienen los cristales de sal están
equivocadas; ¡los cristales sólo tienen miles de años!
En pocas palabras, la presencia de ADN en esta sal ‘antigua’ es quizás
lo más cercano como prueba científica para validar que el escenario
de los ‘millones de años’ es ficción.
Más implicaciones
De manera interesante, las secuencias de ADN difirieron de aquellas de bacterias
conocidas por menos de 2%, con muchas de ellas por menos de 1%. Considerando la
supuesta edad del ADN de más de 425 millones de años, esto debe ser
sorprendente para los evolucionistas debido a la magnitud de evolución que
supuestamente hubiera sucedido ‘desde entonces’—la que tampoco
observamos en el desarrollo de todos los vertebrados terrestres y plantas. Y las
bacterias, con su gran población y pequeños tiempos de generación,
deberían evolucionar más rápido que las plantas y los animales.
Los evolucionistas usan el grado de diferencia en el ADN de dos organismos como
medida de tiempo hacia un antecesor imaginario común, usando el ‘reloj
molecular’. Con el reloj molecular, los evolucionistas asumen que el rango
de mutación ha sido constante a través del tiempo. Mucho del razonamiento
evolucionista descansa fuertemente sobre está noción del ‘reloj’.
Los autores de esta publicación remarcaron:
‘…es probable que algunos de estos organismos relacionados10,
pero geográficamente distintos, han sido separados por millones de años,
no obstante comparten secuencias [de ADN] muy similares. Esto da soporte al argumento
de que el reloj molecular puede ser más lento en algunos linajes filogenéticos’.7
En otras palabras, debido a su creencia en edades de ‘millones de años’,
los autores esperaban que hubiera mayores diferencias en la comparación de
ADN bacterial ‘antiguo’ con ADN bacterial reciente. Así que,
como solución a esta adivinanza final, ellos proponen que el reloj molecular
(el rango de mutación) debe haber caminado más despacio de lo esperado.
Por supuesto, si el ADN fósil no es de millones de años de antigüedad,
sino de miles, no hay misterio.
Sin embargo, las cosas son peores que eso para la idea del reloj molecular. Las
muestras de Polonia, Tailandia y Estados Unidos están datadas en 11–16,
66–96 y 415–425 millones de años, respectivamente. Pero muchas
de las secuencias de ADN de ellas ¡podrían agruparse juntas! Si la evolución
y sus millones de años tuvieran algo de verdad, el grado de diferencia comparado
con la bacteria moderna debería corresponder con la edad de las fuentes—la
más antigua debería ser la más diferente. Éste no es
el caso. El reloj molecular no puede ser manipulado para corroborar esto.
La información es más consistente con la preservación de ADN
bacterial durante el Diluvio global, de un año de duración, en tiempos
de Noé. Esto explicaría las increíbles (para los evolucionistas)
similitudes en las secuencias.
Y aún, si el reloj molecular pudiera ser ajustado para explicar la información,
¿que uso tiene un ‘reloj’ que corre a diferentes velocidades,
dependiendo de las circunstancias? Vendría a ser, tan sólo, otra herramienta
para contar cuentos—como es la datación radiométrica.11
Recalibrando a Eva
El uso de un reloj molecular dio resultados incitantes para la datación del
‘mitocondria Eva’, la madre de todos los humanos revelada por estudios
del ADN del mitocondria. El ‘reloj’ fue calibrado asumiendo que los
humanos surgieron de los simios cerca de cinco millones de años atrás.
Esto dio un estimado para el tiempo de ‘Eva’ de cientos de miles de
años atrás. Cuando el rango de las mutaciones actuales fueron medidas
y usadas en el cálculo, la fecha para (la verdadera) Eva resultó en
6,500 años—totalmente consistente con la historia Bíblica.12
La información real de estos descubrimientos científicos tiene más
sentido en el marco Bíblico de la historia. Esto involucra la creación
de varios tipos de organismos en el principio, y que el gran Diluvio creó
muchos fósiles en un período corto de tiempo—todo en un lapso
total de miles de años.
Referencias y notas
- Wieland, C., DNA dating: fascinating evidence that the
fossils are young (‘Datación por ADN: una evidencia fascinante
que los fósiles son recientes’), Creation 14(3):43, 1992.
- Reviving ancient germs? (‘¿Reviviendo microorganismos antiguos?’),
Creation 18(1):9,1996.
- Oard, M.J., Aren’t 250 million year old live bacteria
a bit much? (‘¿No es exagerado pensar en bacterias vivas de 250
millones de años?’), 27 Junio 2002.
- Lindahl, T., Instability and decay of the primary structure of DNA (Inestabilidad
y decaimiento de la estructura primaria del ADN’), Nature 362(6422):709–715,
1993.
- Pääbo, S., Ancient DNA (‘ADN antiguo’), Scientific American
269(5):60–66, 1993.
- Monastersky, R., Dinosaur DNA claim dismissed as a mistake (‘El reclamo de
ADN de dinosaurio es rechazado como error’), Science News 148(23):373,
2 Diciembre 1995. Dino DNA claim debunked (‘ADN de “dino” declarado
falso’), Creation 17(3):7,1995.
- Fish, S.A., Shepherd , T.J., McGenity, T.J. and Grant, W.D., Recovery of 16S ribosomal
RNA gene fragments from ancient halite (‘Rescate de fragmentos del gene 16S
del ARN ribosomal de una roca salina antigua’), Nature 417(6887):432–436,
2002.
- Esto puede ser realizado buscando y relacionando bases de datos de secuencias de
genes disponibles en Internet.
- Noble, I., DNA traces found in ancient rock (‘Trazas de ADN halladas en una
roca antigua’), BBC News (on line) 23 Mayo 2002.
- Estamos de acuerdo con que muchas de las secuencias aisladas serían de organismos
relacionados—descendientes de la especie originalmente creada debido a mutaciones
y transferencia genética entre bacterias en el tiempo entre la Caída
y el Diluvio.
- Walker T., The way it really is (‘La
forma que verdaderamente es’), pp. 20–23 [en este número].
Para tratados técnicos, ver Woodmorape, J., The Mythology of Modern Dating
Methods (La mitología de los métodos modernos de datación),
Institute for Creation Research, El Cajón, California, 1999.
- Wieland, C., A shrinking date for ‘Eve’
(‘La fecha en que vivió «Eva» se encoge’),
CEN Tech. Journal 12(1):1–3, 1998.
Don Batten, B.Sc.Agr (Hons), Ph.D.
El Dr Batten es consultor en fisiología de plantas, e investigador científico
que trabaja tiempo completo para Creation Ministries International en Brisbane,
Australia.
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