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Refutando la Evolución
Un manual para estudiantes, padres y profesores que responde a los últimos argumentos
en favor de la evolución
por Jonathan Sarfati, Ph.D., F.M.
Capítulo 1: Evolución & creación, ciencia & religión,
hechos & prejuicios
Muchos libros evolucionistas, entre ellos Enseñando la Evolución y
la Naturaleza de la Ciencia, plantean un enfrentamiento entre opiniones
religiosas creacionistas y hechos evolutivos científicos. Es importante darse
cuenta de que este contraste falsea la realidad. Los creacionistas frecuentemente
apelan a los hechos de la ciencia para apoyar sus puntos de vista, asimismo los
evolucionistas frecuentemente apelan a presupuestos filosóficos
completamente ajenos a la ciencia. Se suele criticar a los creacionistas
porque razonan basados en sus creencias, pero los evolucionistas también
razonan basándose en sus prejuicios y creencias, tal y como muchos de ellos
reconocen. El debate entre la creación y la evolución es principalmente
un enfrentamiento entre dos concepciones del mundo, ambas enraizadas en presuposiciones
implícitas y mutuamente incompatibles.
Este capítulo analiza críticamente las definiciones de ciencia, y
el papel que las presuposiciones y las creencias preconcebidas juegan en las interpretaciones
hechas por los científicos.
Los prejuicios de los líderes evolucionistas
Dr. Ian Macreadie, microbiólogo creacionista australiano que ha obtenido diversos
galardones . Ver entrevista en Creation
21(2):16–17, Marzo–Mayo 1999.
Es un error creer que los hechos hablan por sí mismos, los hechos siempre
son interpretados según una concepción previa, un marco ideológico.
El marco ideológico que dicta la interpretación evolucionista es el
naturalismo, el cual presupone que las cosas se hicieron a sí
mismas, que nunca hubo intervención divina, y que Dios jamás nos ha
dado a conocer nada en relación con el pasado.
La evolución es una deducción basada en este prejuicio, y
consiste básicamente en la idea de que las cosas se hicieron a sí
mismas. La evolución abarca las siguientes ideas no probadas: La nada dio
lugar a algo en una supuesta ‘Gran Explosión’, la materia inerte
dio lugar a la vida, los organismos unicelulares dieron lugar a los multicelulares,
los invertebrados dieron lugar a los vertebrados, las criaturas simiescas se convirtieron
en hombres, la materia no inteligente y amoral se transformó en inteligencia
y moralidad, los anhelos del hombre dieron lugar a las religiones, etc.
El profesor D.M.S. Watson, uno de los más renombrados biólogos y escritores
científicos de sus días, mostró los muchos prejuicios que se
esconden tras la mayor parte del pensamiento evolucionista cuando escribió:
‘La evolución [es] una teoría universalmente aceptada no porque
se pueda demostrar que es cierta por medio de evidencias lógicas y coherentes,
sino porque su única alternativa, la creación especial, es claramente
increíble.’1
Por lo tanto la disputa no es entre creacionistas cargados de prejuicios religiosos
y evolucionistas científicos y objetivos; sino, entre los prejuicios de la
religión cristiana y los prejuicios de la religión del humanismo secular
que lógicamente dan lugar a diferentes interpretaciones de los mismos datos
científicos. Tal y como el escritor anticreacionista Boyce Rensberger reconoce:
‘En este punto, es necesario sacar a la luz ciertos mecanismos escondidos
para ilustrar la forma de trabajar de los científicos, algo que los libros
de texto raramente nos confiesan. La verdad es que los científicos no son,
ni mucho menos, tan objetivos ni desapasionados en su trabajo como quieren hacernos
creer. La mayoría de los científicos obtienen sus ideas iniciales
sobre el funcionamiento del mundo, no a través de procesos rigurosamente
lógicos, sino por medio de presentimientos, intuición y corazonadas.
Como individuos que son, frecuentemente llegan a creer que algo es cierto mucho
antes de obtener las evidencias que puedan convencer a otra persona de que efectivamente
lo es. El científico, movido por la fe en sus propias ideas y el deseo de
aceptación por parte de sus colegas, trabaja durante años persuadido
en su corazón de que su teoría es correcta, ingeniando un experimento
tras otro para obtener unos resultados que, él espera, sirvan para favorecer
su punto de vista.’2
La cuestión no es quién se mueve por suposiciones previas, sino ¡cuáles
son las suposiciones previas adecuadas de las que deberíamos partir!, de
hecho, el libro Enseñando la Evolución, en el diálogo
que aparece en las páginas 22-25, admite que la ciencia no consiste tan solo
en hechos objetivos, sino que hace afirmaciones provisionales, nunca dogmáticas.
Pero el resto del libro afirma ¡dogmáticamente! que la evolución
es un hecho indiscutible.
El profesor Richard Lewontin, un experto en genética (y marxista autoproclamado),
es uno de los paladines mundiales de la difusión de la biología evolutiva.
El escribió recientemente este esclarecedor comentario (las itálicas
estaban presentes en el original) que es una ilustración de sus prejuicios
filosóficos implícitos en contra de la creación del Génesis
aunque los hechos no le den la razón:
‘Nos ponemos de parte de la ciencia a pesar de la clara absurdidad
de algunas de sus construcciones, a pesar de su incapacidad para cumplir
muchas de sus extravagantes promesas de salud y vida, a pesar de que la
comunidad científica tolera historietas claramente desprovistas de base fidedigna,
porque tenemos un compromiso previo, un compromiso con el materialismo. No es que
los métodos e instituciones científicas, de alguna forma, nos lleven
irremediablemente a aceptar la explicación materialista del mundo y sus fenómenos,
sino que, por el contrario, es nuestra adhesión a priori a las causas
naturales la que nos obliga a crear un aparato de investigación y un conjunto
de conceptos que produzcan necesariamente explicaciones materiales, aunque estas
explicaciones sean contraintuitivas, no importa cuan incomprensibles para los no
iniciados. Además, ese materialismo es un absoluto, porque no debemos permitir
un Pie Divino en la puerta.’3
Muchos evolucionistas critican a los creacionistas no por causa de los hechos, sino
porque los creacionistas se niegan a jugar con las reglas actuales del juego porque
estas reglas excluyen de entrada la posibilidad de una creación supernatural
[En otras palabras La excluyen sin antes examinar las evidencias].4 El biólogo Richard
Dickerson dejó claro que es verdaderamente un ‘juego’:
‘La ciencia es fundamentalmente un juego. Un juego marcado por una regla suprema
que es la siguiente: Regla #1: Veamos hasta qué punto conseguimos explicar
el comportamiento del universo físico y material sin invocar lo sobrenatural,
tan sólo en términos de causas puramente materiales y físicas.’5
En la práctica, el juego se amplía para tratar de explicar no tan sólo
el comportamiento, sino incluso el origen de todo, sin aludir en ningún
momento a algo sobrenatural.
De hecho, los evolucionistas a menudo son inconsistentes con sus propias reglas
en contra de referirse a un diseñador inteligente. Por ejemplo, cuando los
arqueólogos encuentran una punta de flecha, pueden afirmar que debe de haber
sido diseñada, aunque no hayan visto al diseñador. Y el programa SETI
para la búsqueda de inteligencia extraterrestre se fundamenta en el principio
según el cual una señal del espacio exterior que contenga información
específica debe proceder de una fuente inteligente. Sin embargo el prejuicio
materialista de muchos evolucionistas les hace negar que la enorme cantidad de información
que contiene toda célula viva proceda de una fuente inteligente. Esto no
se parece en nada a la inocente imagen del científico que supuestamente va sólo
donde la evidencia le lleva, pero es la triste realidad. El Dr. Scott Todd, inmunólogo
de la Universidad del Estado de Kansas, ha declarado:
‘Incluso si todos los datos señalaran a un diseñador inteligente,
tal hipótesis queda excluida de la ciencia porque no es naturalista.’
6
No es casualidad que los líderes del pensamiento evolucionista sean ardientes
opositores de la noción del Dios cristiano revelado en la Biblia.7 Stephen Jay Gould y otros han mostrado que el propósito
de Darwin era destruir la idea de un diseñador divino.8 Richard Dawkins, quien después escribiría
El Espejismo de Dios, aplaude la evolución, porque dice que ‘antes
de Darwin era imposible ser un ateo intelectualmente satisfecho’.9
Muchos ateos afirman serlo precisamente por causa de la evolución. Por ejemplo,
el etimólogo evolucionista y sociobiólogo E.O. Wilson (quien ha escrito
un artículo en Enseñando la Evolución en la página
15) dice:
‘Como muchas personas de Alabama, yo era un cristiano nacido de nuevo. A los
15 años, entré en la iglesia Bautista del Sur con gran fervor e interés
en la religión fundamentalista; la abandoné a los 17 cuando fui a
la Universidad de Alabama y aprendí la teoría de la evolución.’10
Muchas personas no se dan cuenta de que la enseñanza de la evolución
propaga una religión antibíblica. Muchos evolucionistas prominentes
han suscrito el Manifiesto Humanista I (1933), cuyos dos primeros postulados
son:
- Los humanistas religiosos consideran el universo como autoexistente y no creado.
- El humanismo cree que el Hombre es parte de la naturaleza y que ha surgido como
resultado de un proceso continuo.
Esto es exactamente lo mismo que enseña la evolución. Muchos líderes
humanistas hablan abiertamente del uso de las escuelas públicas para hacer
proselitismo de su fe. Eso puede sorprender a algunos padres que piensan que las
escuelas no deben usarse para el adoctrinamiento religioso, pero la siguiente cita
lo hace patente:
‘Estoy convencido de que la batalla por el futuro de la humanidad debe lucharse
y ganarse en el aula de la escuela pública por profesores
que conciban su papel como proselitistas de una nueva Fe: Una religión
de humanidad que reconozca y respete la chispa de lo que los teólogos llaman
divinidad en cada ser humano. Estos profesores deben poseer la misma dedicación
que muestra el más fanático predicador fundamentalista, pues serán
ministros de otra clase, usando el aula en lugar del púlpito para
transmitir valores humanistas mediante la enseñanza de cualquier tema,
sin importar el nivel educativo—desde el parvulario hasta la universidad.
El aula debe convertirse y se convertirá en campo de batalla entre lo viejo
y lo nuevo—entre el cadáver corrupto del cristianismo, junto con todas
las miserias y males que conlleva, y la nueva fe del humanismo …
‘Sin lugar a dudas será una larga, ardua, dolorosa lucha marcada por
mucho sufrimiento y lágrimas, pero el humanismo saldrá triunfante.
Debe triunfar pues es necesario que la familia de la humanidad sobreviva.’11
Enseñando la evolución, dice ser un libro de ciencia, neutral
en lo que se refiere a la religión, sin embargo no se refrena a la hora de
hacer sus propias afirmaciones religiosas. Por ejemplo en la página 6:
‘Aceptar la probabilidad de cambio—y ver el cambio como un agente de
oportunidad en lugar de una amenaza—es un reto y un mensaje silencioso en
la lección de la evolución.’
Sin embargo este mensaje es incoherente, porque al mismo tiempo el libro admite
que la evolución es ‘impredecible y natural’, y que no tiene
‘ninguna dirección o propósito específicos’ (p.
127).
Los autores del libro Enseñando la Evolución quizás
se han dado cuenta de que el ateismo descarado de la mayoría de los líderes
evolucionistas sería repugnante para la mayoría de los padres americanos
si estos padres fueran conscientes de ello. Más recientemente, el filósofo
agnóstico y anticreacionista Ruse admitió ‘los defensores de
la evolución la proclaman como más que mera ciencia. La evolución
se defiende como una ideología, como una alternativa en toda regla al cristianismo,
con significado y valores morales … la evolución es una religión.
Así fue la evolución en sus inicios, y así es la evolución
hoy.’12 Enseñando
la Evolución intenta adecentar la evolución pretendiendo
que es compatible con muchas religiones. Incluso cita a muchos lideres religiosos
con el propósito de recabar su apoyo. En uno de los ‘diálogos’
se presenta a un profesor que logra eliminar toda oposición al pedirles a
los estudiantes que le pregunten a su pastor, éstos regresan entonando un
‘¡No hay problema con la evolución!’ A pesar de que los
diálogos son ficticios, esta situación es verosímil.
Muchas personas se sorprenderán al darse cuenta de que muchos líderes
de iglesia no creen su propio libro, la Biblia. La Biblia enseña claramente
que Dios creó recientemente en seis días consecutivos normales, e
hizo que los seres vivientes se reprodujeran ‘Según su género,’
y que la muerte y el sufrimiento son el resultado del pecado de Adán. Esta es una de las razones por las cuales muchos cristianos
consideran la evolución incompatible con el cristianismo. En la página
58, Enseñando la Evolución señala que mucha gente
religiosa cree que ‘Dios usó la evolución’ (Evolución
teísta). Pero la evolución teísta enseña que Dios usó
la lucha por la supervivencia y la muerte, que es el ‘enemigo final’
(1 Cor. 15:26) como Su medio para conseguir una creación
‘muy buena’ (Gen. 1:31).13
Los creacionistas bíblicos consideramos que esto es inadmisible.
La única forma de afirmar que la evolución y la ‘religión’
son compatibles es considerar que la ‘religión’ no tiene ninguna
relación con el mundo real, considerarla como algo subjetivo. Un Dios que
‘creó’ por medio de la evolución es, en la práctica,
indistinguible de un Dios inexistente.
Quizás Enseñando la Evolución baja la guardia a veces. Por
ejemplo en la pagina 11 se refiere a ‘la explicación de Génesis
… . según la cual Dios creó todas las cosas en su forma presente
en el plazo de seis días,’ es decir, que Génesis realmente enseña
la creación de las formas básicas en seis días lo cual contradice
a la evolución. Por lo tanto, Enseñando la Evolución en realidad
reconoce que la evolución contradice el relato del Génesis, y por
lo tanto el cristianismo bíblico, a pesar de que ellos normalmente niegan
que estén atacando ‘religión’. Enseñando la Evolución
frecuentemente presenta caricaturas del creacionismo para burlarse de lo que los
creacionistas creen realmente. Los creacionistas no creen que la vida fuera creada
exactamente en la misma forma que tienen los seres vivos hoy. Los creacionistas
creen que los seres vivos varían dentro de los límites de su especie,
que no es lo mismo que creen que cambian incrementando la información; eso
es lo que la evolución de las partículas a las personas requiere.
Esto se tratará con más detalle en el próximo capítulo.
Más descaradamente, Enseñando evolución recomienda muchos libros
que son claramente ateos, como los de Richard Dawkins (p. 131).14 En la página 129 manifiesta: ‘Las
afirmaciones creacionistas no deberían ser aceptadas como alternativas razonables
a las explicaciones científicas del origen del universo y la evolución
de la vida.’ Dado que cualquier cosa no razonable es irrazonable, Enseñando
la evolución está de hecho diciendo que los que creen la creación
son en realidad irrazonables e irracionales. Eso dista mucho de ser religiosamente
neutral, por el contrario muchas personas religiosas lo consideran como un ataque.
Una encuesta reciente publicada por la conocida revista científica Nature
mostró de forma inequívoca que los miembros de la Academia Nacional
de la Ciencia de los EEUU, los autores de Enseñando la Evolución ,
están fuertemente prejuiciado en contra de Dios, en lugar de ser neutral
en temas religiosos.15
Una encuesta realizada entre los 517 miembros de esta Academia en ciencia biológicas
y físicas obtuvo la mitad de respuestas: 72.2 % eran abiertamente ateos,
20.8 % agnósticos, y tan sólo 7.0 % creían en un Dios
personal. La creencia en Dios y en la inmortalidad era mas baja entre los biólogos.
Presumiblemente quienes no respondieron tampoco eran creyentes, por lo tanto la
encuesta probablemente minusvalora el nivel de creencia anti-Dios en la los miembros
de esta Academia. El porcentaje de no creencia es mucho mas alto que el mismo porcentaje
entre los científicos de EEUU en general, o que en la población de
EEUU.
Hablando de la neutralidad religiosa que profesa Enseñando la evolución,
el encuestador dice:
‘El Presidente de la Academia Nacional de las Ciencias, Bruce Alberts afirmó:
“Hay muchos miembros eminentes de esta academia con profundas convicciones
religiosas, gente que cree en la evolución, muchos de ellos biólogos.”
Nuestra encuesta muestra lo contrario’16
Los fundamentos de la ciencia moderna
Muchos historiadores, de muchas creencias religiosas diferentes, incluidos ateos,
han mostrado que la ciencia moderan empezó a florecer solamente en la Europa
predominantemente cristiana. Por ejemplo, el Dr. Stanley Jaki ha documentado como
el método científico estaba por nacer en todas las culturas aparte
de la cultura europea judeo-cristiana.17
Estos historiadores señalan que el fundamento de la ciencia moderna descansa
sobre la idea de que el universo fue hecho por un creador racional. Un universo
ordenado tiene sentido solo si procede de un Creador ordenado. Pero si no hay creador,
o si Zeus y su pandilla son los que mandan, ¿por qué debería
haber orden alguno? Por lo tanto, una sólida creencia cristiana no
solamente no es un obstáculo a la ciencia, sino que tal creencia es su fundamento
mismo. Es, por tanto, engañoso pretender, como lo hacen muchos evolucionistas,
que creer en milagros significa que la ciencia en laboratorio sea imposible. Loren
Eiseley dijo:
‘La filosofía de la ciencia experimental … empezó sus
descubrimientos e hizo uso de sus métodos en la fe, no en el conocimiento,
de que estaba frente a un universo racional controlado por un creador que no actuaba
sobre él ni interfería con las fuerzas que él había
puesto en operación … . Es sin duda una de esas curiosas paradojas
de la historia de la ciencia; una disciplina cuyos profesionales viven alejados
de la fe, debe sus orígenes a un acto de fe que afirma que el universo puede
ser interpretado racionalmente, y la ciencia hoy se sostiene sobre esa premisa.’18
Los evolucionistas, incluido el mismo Eiseley, han abandonado la única justificación
racional de la ciencia. Pero los cristianos pueden aún afirmar que tiene
tal justificación.
Por lo tanto no debería sorprendernos, aunque mucha gente sí
se sorprenda, observar que muchas ramas de la ciencia moderna fueron fundadas por
creyentes en la creación. La lista de científicos creacionistas
es impresionante.19 Este
es un resumen:
|
Física
|
Newton , Faraday , Maxwell , Kelvin , Joule
|
|
Química
|
Boyle, Dalton, Ramsay
|
|
Biología
|
Ray, Linnaeus, Mendel, Pasteur, Virchow, Agassiz
|
|
Geología
|
Steno, Woodward, Brewster, Buckland, Cuvier
|
|
Astronomía
|
Copernico, Galileo, Kepler, Herschel, Maunder
|
|
Matemáticas
|
Pascal, Leibniz, Euler
|
Nótese que no estoy diciendo que todos estos estuvieran de acuerdo conmigo
en todos los aspectos de la creación; sino que ellos son una refutación
de los argumentos evolucionistas comunes según los cuales ‘Un creacionista
no puede ser un científico real’ y que ‘negar la evolución
nos haría retroceder en la historia a las épocas más oscuras.’
Incluso hoy, muchos científicos rechazan las evolución de las partículas
a las personas (es decir, que todo se ha hecho a sí mismo). Los miembros
de la plantilla científica de Creation Ministries International
han publicado muchos trabajos científicos en sus respectivos campos. El Dr.
Russell Humphreys, es físico nuclear y trabaja para Sandia National Laboratories
en Alburquerque, Nuevo México, él cuenta en su haber con más
de 20 artículos aparecidos en publicaciones de física, mientras que
la teoría de las placas tectónicas catastróficas de Dr. John
Baumgardner fue publicada por la revista Nature. El Dr. Edward Boudreaux
de la universidad de Nueva Orleáns ha publicado 26 artículos y cuatro
libros en química física. El Dr. Maciej Giertych, catedrático
del departamento de genética del Instituto de Dendrologia de la Academia
Polaca de las Ciencias, ha publicado 90 trabajos en revistas científicas.
El Dr. Raymond Damadian inventó la resonancia magnética de imagen
un avance medico que ha salvado muchas vidas.20
El Dr. Raymond Jones ha sido mencionado como uno de los mejores científicos
de Australia por sus descubrimientos sobre la legumbre Leucaena y la simbiosis
bacterial con animales de pastoreo, la cual proporciona a Australia unos ingresos
anuales millonarios.21
El Dr. Brian Stone ha sido galardonado con un número impresionante de distinciones
por su excelencia en la enseñanza de la ingeniería en diversas universidades
australianas.22 Un rival
evolucionista en un debate público admitió lo siguiente acerca del
Dr. Duane Gish bioquímico y eminente creacionista:
‘Duane Gish posee unas credenciales científicas impresionantes. Como
bioquímico, ha sintetizado péptidos, compuestos que se hallan a mitad
de camino entre aminoácidos y proteínas, ha sido coautor de un buen
número de excelentes publicaciones en el campo de la química péptida.’23
El sitio web de Creation Ministries International muestra un gran abanico
de científicos creacionistas altamente cualificados que viven en la actualidad.24 Por lo tanto la tan cacareada
acusación de que ningún científico verdadero rechaza la evolución
carece de fundamento. Sin embargo, Enseñando la Evolución
afirma en su sección de preguntas y respuestas de la página 56:
Pregunta: ¿No es verdad que muchos científicos rechazan la evolución?
Respuesta: No. El consenso científico sobre la evolución es aplastante
…
Es lamentable que Enseñando la Evolución no responda a su
propia pregunta. En honor a la verdad la pregunta debería responderse así
‘Sí, aunque los científicos que rechazan la evolución
son una minoría’. La explicación de la respuesta dada sería
apropiada, aunque discutible, si la pregunta hubiera sido: ‘Es cierto que
no hay consenso científico sobre la evolución’ Pero
¡la verdad no se decide por el voto de la mayoría!
C.S. Lewis señala además que si la evolución atea fuera cierta
deberíamos poner en tela de juicio hasta nuestra propia capacidad de raciocinio:
‘Si el sistema solar surgió por un choque accidental, entonces la aparición
de la vida orgánica en el planeta también fue un accidente, y la evolución
del Hombre también fue accidental. Si esto es así, entonces todos
nuestros razonamientos son simplemente accidentes casuales–el resultado accidental
del movimiento de los átomos. Y esto incluye también los razonamientos
de los materialistas y de los astrónomos y de todos nosotros. Pero si sus
pensamientos–es decir los de los materialistas y astrónomos–son
simplemente productos accidentales, ¿qué motivos hay para suponer
que son verdaderos? No veo ninguna razón válida para creer que un
accidente pudiera provocar una explicación correcta de los otros accidentes.’25
Los límites de la ciencia
La ciencia tiene sus límites. La ciencia normal operacional trata solamente
con procesos que se dan en el presente y que son repetibles y observables. Este
tipo de ciencia ha obtenido brillantes logros en su empeño por comprender
el mundo, y ha aportado mejoras a nuestra calidad de vida. En contraste, la evolución
es una mera especulación sobre un pasado no observable y no repetible.
Por lo tanto es engañoso comparar, como hace Enseñando la Evolución,
el escepticismo respecto a la evolución con el rechazo a gravedad o al heliocentrismo.
Tampoco es correcto decir que negar la evolución es como rechazar el modelo
científico que ha puesto a los hombres en la luna, a pesar de que muchos
propagandistas de la evolución hagan tales afirmaciones. (Curiosamente el
hombre que hay tras la misión lunar Apolo fue un científico de cohetes
creacionista Wernher von Braun .26)
Cuando se trata del pasado, ‘La ciencia de los orígenes’ puede
permitirnos hacer explicaciones tentativas bien fundamentadas. Usando los principios
de causalidad (todo lo que tiene un principio tiene una causa
27) y analogía (es decir, observamos que
se requiere inteligencia para generar un código complejo de información
en el presente, de la misma forma podemos razonablemente asumir que lo mismo fue
cierto en el pasado). Pero la única forma en la que realmente podemos estar
seguros del pasado es teniendo el relato de un testigo ocular fidedigno. El testimonio
de un testigo ocular fiable afirmando que el sospechoso no se hallaba en la escena
del crimen anula todas las evidencias circunstanciales. Los evolucionistas dicen
que este testimonio no existe, y en consecuencia sus ideas se derivan de sus propias
suposiciones acerca del pasado. Pero los creacionistas bíblicos creen que
el Génesis es un relato de un testigo ocular del origen del universo y de
los organismos vivos. También creen que existen sólidas evidencias
para sostener esta afirmación, por lo tanto niegan que la suya sea una fe
ciega.28
Los creacionistas no pretenden que el conocimiento, ni siquiera el conocimiento
científico, pueda alcanzarse sin partir de ciertas presuposiciones (es decir,
creencias religiosas o filosóficas previas). Los creacionistas afirman que
la creación no puede en última instancia separarse de la Biblia de
la misma forma que la evolución no puede en última instancia separarse
de sus puntos de partida naturalistas los cuales excluyen una creación divina
a priori.
Referencias y notas
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124:233, 1929. Regresar al texto.
- Boyce Rensberger, Como funciona el mundo (NY: William
Morrow 1986), pp. 17–18. Regresar al texto.
- Richard Lewontin, Billones de billones de demonios The
New York Review, 9 Enero 1997, p. 31. Regresar al texto.
- C. Wieland, Ciencia Las reglas del juego Creation
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Regresar al texto.
- R.E. Dickerson, J. Molecular Evolution, 34:277,
1992; Perspectives on Science and the Christian Faith 44:137–138,
1992. Regresar al texto.
- C.S. Todd, Carta a Nature 410(6752):423,
30 Sept. 1999. Regresar al texto.
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1992, <creation.com/ realmessage> Regresar al texto.
- R. Dawkins, El Relojero Ciego Por que la evidencia de
la evolución revela un universo sin diseño (NY: W.W. Norton,
1986), p. 6. Regresar al texto.
- E.O. Wilson, El humanista Septiembre–Noviembre
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Ene-Feb 1983, pp. 23, 26 (énfasis añadido), citado por Wendell R.
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Alemania: CLV, 1993); Preguntas sobre la evolución teística <creation.com/theistic>.
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12(1):29–34, 1998, <creation/ dawkins>; J.D. Sarfati,
Misologiía misoteista Dawkins ataca a Behe pero cae en agujeros lógicos,
<creation.com/rules>. 13 Julio 2007; P. Bell, Comentario de El espejismo de
Dios, <creation.com/rules>. Journal of Creation 21(2):28–34,
2007. Regresar al texto.
- E.J. Larson y L. Witham, ‘Los científico promitente
todavía rechazan a Dios’, Nature 394:6691,
23 Julio 1998; El único criterio para considerar a alguien un científico
prominente o relevante es su pertenencia a la NAS Regresar al texto.
- En el mismo lugar 26 (énfasis añadido),
Regresar al texto.
- S. Jaki, ciencia y creación (Edinburo y Londres:
Scottish Academic Press, 1974). véase también R. Stark, Para la gloria
de Dios Como el monoteísmo desemboco en la reforma, Ciencia Caza de brujas
y el final de la esclavitud 2004, Comentado en <creation.com/stark>.
Regresar al texto.
- L. Eiseley: El siglo de Darwin: La evolución y
los hombres que la descubrieron (Anchor, NY: Doubleday, 1961).
Regresar al texto.
- A. Lamont, 21 Grandes científicos que creyeron
en la Biblia (Australia: Creation Science Foundation, 1995), pp. 120–131;
H.M. Morris, Hombres de ciencia–hombres de Dios (Green Forest, AR:
Master Books, 1982). Regresar al texto.
- J. Mattson y Merrill Simon, los pioneros del NMR en la
resonancia magnética en la medicina: La historia de la MRI (Jericho,
NY: Bar-Ilan University Press, 1996), capitulo 8. véase también J.D.
Sarfati, La crucial contribución del Dr. Damadian a la MRI: Vuelve la controversia
en torno al premio Nóbel 21–22 Octubre 2006, <creation. com/damadian>.
Regresar al texto.
- ‘Permaneced firmes’ [Entrevista de Raymond Jones
con Don Batten y Carl Wieland], Creation 21(1):20–22,
diciembre 1988–febrero 1999, Regresar al texto.
- Profesor galardonado rechaza la evolución Brian Stone
habla con Don Batten y Carl Wieland’, Creation 20(4):52–53,
Septiembre–Noviembre 1998, Regresar al texto.
- Sidney W. Fox, El surgimiento de la vida La evolución
Darvinista desde dentro (NY: Basic Books, 1988), P. 46. Fox era un prominente
químico evolucionista que cree que la vida evoluciono a partir de Microesferas
proteinoides Regresar al texto.
- Disponible en <creation.com/bios>.
Regresar al texto.
- C.S. Lewis, Dios en el banquillo de los acusados
(Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1970), pp. 52–53.
Regresar al texto.
- Ann Lamont, Ref. 19, pp. 242–251.
Regresar al texto.
- J.D. Sarfati, Si Dios creo el universo Entonces quien creo
a Dios Journal of Creation 12(1)20–22, 1998, Quien
diseño al diseñador 2007, <creation.com/whodesigned>.
Regresar al texto.
- Alguna Información para apoyar esto se haya en las
siguientes obras Entre otras G.L. Archer, Enciclopedia de las dificultades bíblicas
(Grand Rapids, MI: Zondervan, 1982); G.H. Clark, El martillo de Dios: La Biblia
frente a sus Críticos (Jefferson, MD: The Trinity Foundation, Segunda
edición 1987); P. Enns, El manual de teología de Moody (Chicago,
IL: Moody Press, 1989), capítulo 18; N.L. Geisler y R.M. Brooks, Cuando preguntan
los escépticos (Wheaton, IL: Victor Books, 1990); N.L. Geisler y
T. R. Howe, Cuando preguntas los críticos (Wheaton, IL: Victor Books,
1992); N.L. Geisler y William E. Nix, Introducción general a la Biblia
(Chicago, IL: Moody, 1986); L, Strobel, Argumentos a favor de Cristo y
Argumentos a favor de la fe Grand Rapids, MI: Zondervan, 1998 y 2001; véase
también <creation.com/bible>. Regresar al texto.
| Derek C. wrote: “This is an awesome website. As a Christian who’s finally just turning my life over to God (for good), I needed somewhere to look for answers when I had no one to ask.” Help keep the ‘awesome’ going!  | | |
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