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Complejidad Òsea: Explicada por función, no por evolución

©istockphoto.com/sironpe

Los huesos proporcionan la mayor parte de la estructura y el apoyo en los vertebrados. Son análogas a las vigas en la industria de la construcción, pero los huesos tienen una gran ventaja sobre las vigas hechas por el hombre, en el que están en constante reconstrucción y rediseño de sí mismos para hacer frente a cambios de dirección y esfuerzo. Esto implica un delicado equilibrio entre la actividad de depósito de las células de hueso (osteoblastos) y de resorción ósea de las células (osteoclastos). Una parte muy importante del crecimiento de los huesos es una proteína llamada osteocalcina, que está diseñado para que coincida con la estructura cristalina del mineral principal de los huesos, la hidroxiapatita.

Todo esto apunta a un diseñador inteligente de los huesos. Y un mayor apoyo provino, sin darse cuenta, en un diario de la evolución. Dos arqueólogos tratando de encontrar maneras de identificar fragmentos de hueso “prehistórico” señalaron: “. Microestructura del hueso no aumenta en complejidad o refinamiento a través secuencias evolutivas vertebradas, sino que se modela de acuerdo a las circunstancias biológicas de los animales” *

Observe lo que esto significa: el viejo cliché “Nada en biología tiene sentido excepto a la luz de la evolución”, es refutada. Las ideas evolucionistas no proveen ayuda en absoluto.

Por el contrario, una línea más fructífera de investigación era actuar como los creacionistas bíblicos: preguntar, “¿Por qué es de esta manera la estructura? ¿Cuál es su función? “. Esto, en realidad, llevó a respuestas útiles en la explicación de por qué un hueso en particular se estructuró de una forma determinada. En realidad, ¡nada en biología tiene sentido excepto a la luz del diseño!