Explore
To help keep this free information coming, consider supporting CMI with an online end of year donation!
Also Available in:

Argumentos filosóficos para la existencia de Dios

por
traducido por Sally Lee Arias

¿Por qué creer que Dios existe? Los escépticos a menudo exigen que los teístas comprueben de manera concluyente que Dios existe para que sea posible que nosotros creamos en Él. Pero el hecho de no poder convencer a un escéptico que Dios existe no significa que no sea posible saber que Él existe. Dios puede revelarse a las personas de muchas maneras, inclusive por aparte de razones. Por ejemplo, el mismo Espíritu testifica al espíritu de los creyentes que son hijos de Dios (Romanos 8:16). También Dios puede retraer el conocimiento de Sí mismo (Romanos 1:18-32). Yo no necesito ser un apologista hábil para que Dios se manifieste a mí, de modo que yo entienda que Él existe (ver Agnosticismo para más información).

De hecho, no existe ninguna prueba concluyente, que exija una aceptación universal de Él. Ninguna prueba puede forzar a la gente a hacer cierta conclusión. Los humanos no son robots atados a la lógica. Cada persona tiene sus propios prejuicios, experiencias, y preferencias que afectan cómo interpreta los razonamientos. Por ejemplo, podemos observar las diferencias entre C.S. Lewis, un antiguo ateo que llegó a ser filósofo idealista, y Antony Flew, un filósofo empedernido que demandaba evidencias. Lewis fue convencido a través de un argumento moral para Dios, o sea, que Dios representa el ideal moral: “Es más importante que el Cielo exista, de que cualquiera de nosotros lo alcance”.1 Flew rechazó el argumento moral de Lewis para Dios, pero en sus últimos años se convenció del deísmo por el argumento del diseño. Él había adoptado una actitud de “convencerme con una evidencia concreta”, una posición que aparentemente nunca soltó.

Pero si no hay pruebas contundentes de que hay Dios, como dijimos arriba, ¿para qué sirven los argumentos para demostrar Su existencia? Si hay un argumento sólido, esto actúa como una señal que apunta a Dios. Las señales solamente pueden dar una información limitada, de modo que las personas que observan las señales necesitan saber leerlas correctamente y responder de acuerdo. La persona que hace caso omiso a una señal de tránsito de alto o de límites de velocidad actuará de cierta manera. Sus acciones pueden tener consecuencias desastrosas. ¡Y esto no sería culpa de la señal! De la misma manera, una información correcta sobre Dios no nos explica todo sobre Él. No podemos forzar a la gente a leer las señales y responder correctamente. Solamente son signos públicos sobre la razonabilidad de creer en Dios. Todo lo que podemos hacer es presentar fielmente las señales. Sembramos y regamos la semilla, pero solo Dios puede dar el crecimiento (1 Corintios 3:7).

Entonces, al leer estos argumentos abajo, hay que entender que se presentan en este sentido. No son pruebas concluyentes sino señales que apuntan a Dios, demostrando que si no es una obligación lógica creer en Él, por lo menos es razonable.

El argumento moral:¿Podemos ser buenos sin Dios?

iStockphotoman-on-knees

Los deberes y valores morales nos impactan cada día. Por ejemplo, prácticamente toda persona sabe que torturar a los bebés solo por diversión es malo objetivamente, y tener compasión de los indefensos es objetivamente bueno. También fácilmente entendemos que los en desacuerdo son anormales (o sea, psicópatas). Pero ¿por qué? ¿Qué hace del mundo un mundo moral? La mejor explicación es Dios. Dios es el último estándar de lo que es bueno. Toda moralidad se mide por Su carácter, y ella nos es dada por Su voluntad. Ninguna otra cosa, sea la evolución, las personas finitas, o aún aislados hechos morales, proveen una base adecuada para sostener valores morales, deberes, y rendición de cuentas. Podemos formalizar este argumento así:

  1. Si Dios no existe, no existen los objetivos morales.
  2. Los objetivos morales existen.
  3. Entonces, Dios existe.

Para más información sobre este argumento, favor consultar:

El argumento cosmológico Kalám: “En el principio…”

“En el principio…” ¿qué había? Génesis 1:1 dice, “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”, pero ¿por qué pensar que esto es cierto? Primero, nada llega a existir sin una causa, que es una regla básica de la ciencia y de lo racional. Todo lo que vemos tenía que haber tenido algún tipo de causa. Sabemos también que el mismo universo tuvo un principio. Las leyes de la termodinámica implican poderosamente que el universo tuvo un principio; ¡y una regresión infinita de causas secundarias no podría existir, porque se puede demostrar matematicamente que esto llegaría a lo absurdo! De modo que el universo mismo tuvo una causa. ¿Pero qué puede dar lugar al universo? El universo es una realidad de espacio-tiempo-materia, de modo que la causa tiene que estar fuera de estas cosas. ¡Y ella tenía que ser muy poderosa, para poder causar el universo! La solución más sencilla es la existencia de una causa eternal, inmaterial y sin causa. Y ¿cómo se consigue un efecto temporal desde una causa eternal? Esa causa tiene que haber escogido libremente crear, entonces tiene que ser una causa personal. Entonces, la causa más simple para el universo es una causa sola, personal, poderosa, eternal, inmaterial, y sin causa. ¡Eso nos hace pensar en Dios! Podemos formalizar el argumento de esta manera:

  1. Todo lo que tuvo un principio tuvo una causa.
  2. El universo tuvo un principio.
  3. Entonces, el universo tuvo una causa.

Para más información sobre este argumento, favor consultar:

Argumento de contingencia: ¿Por qué existe algo en lugar de nada?

¿Por qué existe algo en lugar de no existir nada? La pregunta de fondo indica el principio, de que todo lo que existe tiene una razón de existir. ¿Qué tipo de razón puede ser? Resulta que solamente hay dos razones básicas: Algo puede ser causado por otra cosa, o puede existir por sí solo.

¿Pero puede ser que el universo esté exento de necesitar una razón para su existencia? Si fuera así, ¿por qué? El tamaño no influye. Si el universo fuera reemplazado por un libro tamaño universo, este libro todavía tendría que tener una razón por su existencia. Entonces, lo mismo es cierto en cuanto al universo. Si el universo estuviera exento de una razón de ser, tendrían que estar exentos los otros existentes en el universo. Pero ninguna persona sensata cree que los patos, las estrellas, y las sillas pueden existir sin una razón. ¿Y qué pasaría con la ciencia, si fuéramos a adoptar este principio? La ciencia trata de la búsqueda de explicaciones para las cosas. Entonces, si algunas cosas no tienen explicación, ¿cómo sería posible saber si la ciencia se aplica a ellas o no? ¡La ciencia sería imposible! Entonces, el ateísmo no es amigo de la ciencia.

Entonces, ¿por qué existe el universo? Claramente, no tiene necesidad de existir. ¡Está compuesto de cosas que no tienen que existir! En su lugar, un montón de universos podrían existir, o ninguno. Pero sí, existe. Entonces, si su existencia tiene una razón de ser, ¿qué es? Es que Dios lo hizo.

Vemos que dije, “Si el universo tiene una razón para existir, la razón es Dios”. Los ateos a menudo responden, “Pero si el ateísmo es cierto, el universo no necesita tener una razón para existir”. ¡Y esto es precisamente el punto! Si dicen “Si el ateísmo es cierto, no hay razón para la existencia del universo”, también es cierto que “Si el universo tiene una razón para existir, el ateísmo es falso”. ¿Y por qué el ateísmo sería falso, si hay razón para la existencia del universo? Esto es sencillo: Si hay una razón, Dios es la razón”.2

Entonces, si todo tiene una razón de existir, y la razón de existir el universo es porque Dios lo hizo, entonces, Dios existe. La última respuesta del por que existe algo en lugar de nada es Dios. Resumimos esto así:

  1. Todo tiene una razón para su existencia, sea por causa de su propia naturaleza o por ser causado por otro.
  2. Si el universo tiene una razón para su existencia, es que Dios lo causó.
  3. El universo existe.
  4. Entonces, Dios causó la existencia del universo.
  5. Así que Dios existe.3

El argumento del diseño: la utilidad de las matemáticas en la ciencia

¿Por qué las matemáticas representan una herramienta tan útil en la ciencia? Es como si la naturaleza fuera escrita en un lenguaje matemático. Por lo menos, podría parecer una equivocación grandísima4 si no fuera por Dios.

iStockphotonumbers

¿Podría ser que la utilidad de las matemáticas en la ciencia es solo una coincidencia, sin la existencia de Dios? Realmente, sería muy difícil imaginar un mundo auto-consistente sin la aplicación de las matemáticas más básicas (por ejemplo, 2+3=5). Pero no es la matemática básica lo que une las matemáticas con las ciencias con la apariencia de una coincidencia. Mas bien, son las complejas ideas matemáticas como los números imaginarios, el cálculo tensorial, y el espacio de Hilbert. Muchas de estas ideas no tienen una existencia física (como el espacio de Hilbert), pero son necesarias para describir cómo funciona la naturaleza. Y aun si el mundo físico fuera una cosa matemática, esto no explicaría como opera la compleja formula matemática que utilizamos para describir el mundo físico.

¿Sería posible que las estructuras matemáticas pudieran producir el mundo físico? Eso podría ocurrir solamente si funcionaran como causante. Por ejemplo, sería como si un “5” por sí solo pudiera causar que mi mano tuviera 5 dígitos. ¡Esto sería una locura! El número “5” describe los dígitos de mi mano izquierda, pero no causa que sea así. La existencia de los objetos matemáticos no puede de por sí causar ninguna cosa.

En su lugar, ¿no sería más bien que el universo es una estructura matemática? El físico Max Tegmark cree que es así,5 pero él también nos da una poderosa razón para rechazar su punto de vista:

Esta creencia mía, que suena loca…nos hace partes conscientes de un gigantesco objeto matemático…(y eso) últimamente, hace ver las nociones familiares como la coincidencia, la complejidad y aun los cambios, como si fueran meras ilusiones…5

La creencia de Tegmark suena como una locura, porque es una locura. ¡Nos haría ver casi todo lo que es básico en la experiencia humana como una ilusión! Todo argumento de esta clase siempre tendrá premisas menos convincentes que nuestra convicción, de que nuestras experiencias son reales. Es mejor creer que el universo tiene una estructura matemática. ¡Por lo menos, esto no significa que vivamos en una matrix matemática! Esencialmente, aunque los objetos matemáticos son reales, por sí solos no pueden explicar por qué la naturaleza está expresada en un lenguaje matemático.

¿Qué tal si las estructuras matemáticas no existieran? Si se excluyera a Dios, el problema sería peor. La utilidad de las matemáticas en la ciencia es algo que nosotros descubrimos. ¡No lo inventamos! La naturaleza está escrita en términos matemáticos que no dependen de nosotros. Pero si los objetos matemáticos no lo pueden explicar, y nosotros tampoco lo podemos hacer, y no es una coincidencia, ¿cuál es la explicación de que la naturaleza está escrita en lenguaje matemático? Resulta que viene de una mente trascendente, o sea, de Dios. Podemos resumir el argumento así:

  1. Si Dios no existiera, el uso de las matemáticas en el mundo físico sería solamente una coincidencia.
  2. El uso de las matemáticas para describir el mundo físico no es solamente una coincidencia.
  3. Entonces, Dios existe.6

Éste es solamente uno de los diferentes argumentos que se basa en el diseño. Algunos enfocan los detalles más pequeños que hacen posible la vida en el universo; otros, el origen de la vida; otros el origen de las estructuras biológicas; y todavía otros, el origen de la conciencia. Para ver un resumen, consultar “¿Creado o evolucionado?” (en español). En creation.com, pueden encontrarse muchos ejemplos del diseño en la naturaleza que resaltan al Dios de la Biblia.

El argumento ontológico: Únicamente Dios es supremo

Desde que Anselmo de Canterbury presentó su tesis en el siglo 11, los argumentos ontológicos han servido como fuente de muchas discusiones y debates. Éstos descansan sobre dos ideas básicas. El primero es del mismo Anselmo: Dios es “lo que excluye la existencia de algo más grande”. En otras palabras, la definición es que no hay nada que iguale a Dios o que sea más grande que Él. El segundo es que si es posible la existencia de Dios, Él tiene que existir. Su existencia no puede ser solamente una coincidencia, porque parte del significado de “Dios” es, que es necesario que Él sea un ser existente. Entonces, Dios tiene que existir, o no puede existir.

Entonces, ¿cómo se ven estos argumentos? Aquí hay un ejemplo:

  1. “Es inconcebible que algo igual o más grande que él” pudiera existir (i.e. Dios). (Premisa)
  2. Supongamos que Dios pudiera no existir. (Suposición)
  3. Un ser que no puede dejar de existir es más grande que un ser que pudiera no existir. (Premisa)
  4. Si “es inconcebible que algo igual o más grande” dejara de existir, no es “algo igual o más grande”concebible. (3)
  5. Pero esto es una contradicción.
  6. Entonces, “algo que es igual o más grande que él es inconcebible”, i.e., Dios no puede fallar en existir.

¿Qué quiere decir todo esto? Primero, postulamos la posibilidad de la existencia de Dios. Después, supongamos que Dios no existe. ¿Pero qué quiere decir que es inconcebible que haya algo igual a Dios o más grande que Él? Piense en cómo existen las cosas. Una cosa no puede fallar en existir (i.e. necesariamente existe), o puede fallar en existir (i.e. existe contigentemente). ¿Cuál es mejor? La existencia necesaria, ¿verdad? Ahora, aplique esto a Dios. Si no es concebible que algo fuera igual a Dios o más grande que Él, ¿puede fallar en existir? Claramente que no. ¿Por qué? En este caso, Dios no podría ser “lo que iguale o que supere lo concebible”. ¡Pero esto es una locura! Por definición, no hay nada concebible igual a Dios o mayor que Él. Entonces, suponer que Dios no existe no tiene sentido (dada la posibilidad de la existencia de Dios). Entonces, por definición, si no hay nada concebible que iguale a Dios o que sea más grande que Él, si Él existe, tiene que existir con toda la plenitud posible. Esto es la existencia necesaria. Si Dios necesariamente existe, entonces en realidad, Él existe.

Muchos ven esto como un juego de palabras, pero no lo es. La declaración de que “es inconcebible que exista algo igual a Dios o mayor que Él” significa que “Dios no puede fallar en existir”. Pero estas dos frases no significan lo mismo. A menudo la gente piensa que “Dios” es un concepto coherente, sin darse cuenta de que implica la existencia de Dios. Estos argumentos nos pueden ayudar a entender esto. La conclusión es implicada por las premisas, lo cual es cierto para todo argumento deductivo válido.

A menudo, los críticos también dicen que argumentos similares podrían hacerse para cualquier otra supuesta entidad necesaria. En otras palabras, dicen que si algo puede existir necesariamente, realmente existe necesariamente. Y esto es una forma válida de argumentar. Pero lo que hay que hacer es comprobar que otras supuestas entidades sean factibles. Pero a la vez, eso solamente mostraría que, en el derredor, Dios no es la única entidad o ser necesario; ¡tampoco tiene todo ello relevancia para nuestra discusión! Esta charla utiliza la grandeza de la existencia necesaria, comparada con la existencia contingente, para demostrar que Dios tiene que existir. Si hay otras cosas que tienen que existir, Dios es todavía más grande que ellas.

El crítico puede decir que “es inconcebible que haya algo igual o más grande”; ello es algo incoherente, como la idea de un “soltero casado”. Esta queja puede ser el “más lógico” reparo, porque es el más fácil de imaginar. Pero vemos que impone al atéo la necesidad de decir no solamente que Dios no existe, sino que la mera idea de que “Dios existiera” es incoherente. El ateo puede decir eso fácilmente, ¡pero para nada sería fácil defenderlo!

Hay razones para justificar el pensamiento de que Dios es real. Por ejemplo, los otros argumentos incluidos aquí nos dan razones para considerar que Dios posiblemente existe. Durante milenios, los atéos han intentado y fracasado en la búsqueda de encontrar una incoherencia clara referente a la idea de Dios. Aún la misma idea de la posibilidad de que nada puede ser igual o más grande es investigada.7

Anselmo pensó, que para comprobar que hay Dios, que él había encontrado el argumento ontológico conclusivo. Pero esto no es cierto, y es difícil de entender. Tampoco es obvio inmediatamente que la declaración de que “Dios no existe” es necesariamente falsa. Pero puede ayudar a mermar las dudas referente a Dios entre los que se inclinan hacia la posibilidad de que Dios exista. Aun para el atéo, puede ser de ayuda el costo intelectual de rechazar la posibilidad de la existencia de Dios. Para más información, favor consultar nuestra página Dios: Preguntas y Respuestas (en Inglés). También puede ver:

open-tomb

Argumento de los milagros: La resurrección de Jesús

Jesús enseñaba con autoridad divina en sentido único. Él decía que tenía la autoridad de perdonar pecados. Decía que seguirle determinaba el destino eterno de la persona. Profetizaba bajo Su propia autoridad (“Amén, os digo…”) Decía que era el Señor del día de reposo (Marcos 2:27). Su título preferido, “el Hijo del Hombre”, también revelaba que Él creía que era el heredero del reino eterno de Dios (término tomado de Daniel 7:13-14). Jesús dejó la clara impresión de que el Dios de Israel, a través de Su misma persona, volvería finalmente a Sion para establecer Su reino. Esa fue la impresión que Él claramente dejaba con Sus seguidores desde el principio: Santiago 2:1, Juan 1:1; Romanos 10:9-13; y Marcos 6:45. Ver ¿Es Jesús realmente Dios? (en Inglés).

Pero, ¿por qué creer semejantes declaraciones? Jesús dijo muchas veces que Le iban a matar, y que después, Él resucitaría de entre los muertos (Mateo 12:38-40, Marcos 8:31). De esta manera Jesús creía que Dios Le iba a vindicar. La resurrección comprobaba Sus palabras como verdad. Jesús supuestamente iba a ser resucitado para nunca volver a morir. Fue un milagro que solo Él que controla el universo (o sea, Dios) podría cumplir.

¿Pero pueden ocurrir los milagros? Un milagro es solamente un evento histórico a través de una causa sobrenatural. No nos pone problema suponer que entidades invisibles como quarks o artesanos antiguos pueden explicar una evidencia visible. Los milagros solamente son problemáticos si limitamos a lo natural nuestras opciones de posibles causas, antes de observar la evidencia. Pero ¿por qué limitarnos de esta manera, especialmente cuando una causa sobrenatural puede ser la mejor, o la única, explicación para la evidencia?

Entonces, ¿qué evidencias hay para la resurrección de Jesús? Primero, Jesús murió. ¡No puede haber una resurrección sin que la persona haya muerto! La muerte de Jesús por crucifixión tiene más evidencias que casi cualquier otro evento histórico de la antigüedad. Se encuentra en todo el Nuevo Testamento y entre los padres apostólicos. Es mencionada por Josefo, Tácito, y Plinio el Menor, para citar algunas fuentes no cristianas.

Segundo, tenemos la tradición de la iglesia sobre la resurrección, con fechas que datan desde tres años después de la muerte de Jesús. 1 Corintios 15:3-8 testifica de las muchas apareciones de Jesús a individuos y a grupos, bajo una variedad de circunstancias. Alrededor de 25 años después de la muerte de Jesús, Pablo escribió, “Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí”. Debe ser que él recibió este mensaje de los apóstoles, y que relacionó este mensaje con el versículo 11. Primero, él conoció a estos apóstoles unos 3 años después de su conversión (Gálatas1:19-20), lo cual era más o menos 3 años después de la muerte de Jesús. Para más información, ver El más temprano credo de la pascua (en Inglés).

Tercero, la tumba de Jesús estaba vacía. Todos los evangelios (explícitamente) y 1 Corintios 15 (implícitamente) testifican de esto. Aun los enemigos de la iglesia lo incluyen en su explicación alternativa, de que los discípulos habían hurtado el cuerpo de Jesús (Mateo 28:11-15). Aun si Mateo hubiera puesto palabras en las bocas de sus enemigos, no habría tenido sentido ponerlos a hablar de una tumba vacía si realmente no fuera cierto.

Cuarto, los primeros testigos oculares de la tumba vacía y de la resurrección fueron las mujeres, algo que la iglesia no escondió. En el primer siglo, el testimonio de mujeres no valía nada, de modo que los primeros cristianos habrían tenido plena razón de haberlo guardado. ¡Habría tenido aún menos sentido comenzar con una “posible” mentira de mujeres como las primeras testigos! Entonces, no tiene sentido juzgar como leyendas los testimonios de la resurrección en los evangelios, dado que todos empezaron con mujeres.

Quinto, los discípulos realmente creían que Jesús se les apareció después de Su resurrección de entre los muertos. Ellos no lo esperaban. Su maestro había muerto. Un mesías crucificado representaba una contradicción de términos. Tampoco había nada en la tradición judía que sugeriera que en medio de la historia un hombre resucitara de entre los muertos. Si eso fuera una mentira, los discípulos lo habrían reconocido. La mayoría de ellos sufrieron por esta causa, algunos hasta la muerte. Si hubiera sido una mentira fabricada por los discípulos, ¿habrían muerto por ella?

Pablo y Santiago, el hermano de Jesús, finalmente creyeron en Él, aunque eran escépticos antes de que Él se les apareció. Los hermanos de Jesús no creían en Él antes de Su muerte (Juan 7:5); pero Jacobo llegó a ser un líder en la iglesia de Jerusalén. Eventualmente, fue martirizado por su fe cristiana, porque dice la Palabra “apareció a Jacobo” (1 Corintios 15:7). Pablo trató de destruir la iglesia, pero después de recibir lo que le pareció un encuentro con Jesús resucitado, llegó a ser el más grande misionero. Él también terminó como mártir. ¿Por qué mentirían personas escépticos a favor de la iglesia, y aún morir a favor de su mensaje central?

No existe ninguna explicación por estos acontecimientos, y el hecho de que Jesús se proclamó Dios en la carne, si no fuera que Dios resucitó a Jesús de los muertos. Y esto significa que el Dios que Le levantó de los muertos existe.

Podemos resumir este argumento así:

  1. Hay varios hechos comprobados en cuanto a lo que hizo Jesús: su muerte por crucifixión, la tumba vacía, Sus apariciones después de Su muerte, y la verdadera fe de los discípulos en Su resurrección de entre los muertos.
  2. La mejor forma de explicar estos hechos es por la tesis: “Dios levantó a Jesús de los muertos”.
  3. Si Dios levantó a Jesús de los muertos, entonces el Dios que Jesús reveló existe.
  4. Entonces, el Dios revelado por Jesús existe.8

Para más información, favor ver ¿Realmente resucitó Jesucristo de los muertos? (en Inglés).

Más argumentos a favor de Dios

Estos son unos pocos ejemplos de los argumentos a favor de Dios. Se podrían multiplicar (ver ¿Existe Dios? (en Inglés) y Ateísmo (en Inglés)). Para que la fe en Dios sea razonable, Él ha provisto muchas pruebas sobre Sí mismo, en la creación y en la redención. Estos argumentos nos pueden ayudar a ver cómo Él se ha revelado. Pero ninguna cantidad de argumentos pueden forzar a la gente a creer. Es necesario que Dios obre en los corazones. Dios no solo quiere que la gente crea que Él existe. En este caso, tal vez habría hecho que fuera aún más obvio. Pero Él quiere que confiemos en Él y que Le amemos a través de Su Hijo. Y la evidencia que Dios nos ha provisto es más que suficiente para cumplir con ello.

Referencias y notas

  1. Lewis, C.S., Surprised by Joy (Sorprendido por el gozo), Harper Collins, London, p. 245, 2002. Regresar al texto.
  2. ¿Hay razón para la existencia de Dios? Sí, hay: Dios es naturalmente necesario—por Su misma naturaleza, Él no puede fallar en existir. Regresar al texto.
  3. La forma de este argumento viene de Craig, W.L., On Guard, David, C. Cook, Colorado Springs, CO, p. 54, 2010. También puede ver Kumar, S. and Sarfati, J., Christianity For Skeptics, Creation Book Publishers, Atlanta, GA, pp. 17–19, 2012. Regresar al texto.
  4. Wigner, E., The unreasonable effectiveness of mathematics in the natural sciences (La ilógica eficacia de las matemáticas en las ciencias naturales), en Communications in Pure and Applied Mathematics (Comunicaciones en las matemáticas puras y aplicadas) 13(1), John Wiley & Sons, New York, 1960; inters.org/wigner-unreasonable-effectiveness-mathematics. Regresar al texto.
  5. Tegmark, M., Is the Universe Made of Math? (¿Está el universo hecho de matemáticas?) www.scientificamerican.com/article/is-the-universe-made-of-math-excerpt, 10 enero 2014. Regresar al texto.
  6. Para la formación original y defensa de este argumento, favor ver Craig, W.L. God and the ‘Unreasonable Effectiveness of Mathematics’ (Dios y ‘La ilógica eficacia de las matemáticas’), Christian Research Journal 36:31–35, 2013. Regresar al texto.
  7. Ver Maydole, R.E., The ontological argument (El argumento ontológico); en: Craig, W.L. (Ed.), The Blackwell Companion to Natural Theology, Kindle Locations 15314–15325, John Wiley & Sons Ltd, Chichester, United Kingdom, 2009 (Kindle edition). Una apta exposición del argumento de la perfección del modal de Maydole puede encontrarse aquí: Miller, C., Robert Maydole’s Modal Perfection Argument, calumsblog.com/apologetics/arguments-for-gods-existence/modal-perfection-argument, recuperado el 23 de junio de 2016. El aspecto crucial de este punto es el primer paso del argumento de Maydole, que apoya la posibilidad de un ser supremo (i.e. un ser que no tiene nada que le iguale o que le supere). Regresar al texto.
  8. Este resumen fue adaptado de Craig, W.L., Does God Exist? (¿Dios existe?) reasonablefaith.org, recuperado el 23 de junio de 2016. Regresar al texto.